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| Extraído de OncoLog, noviembre 2006, Vol. 51, No. 11 |
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Trabajando con cáncer
De acuerdo a la American Cancer Society (Sociedad Estadounidense contra el Cáncer), aproximadamente 1.4 millones de personas serán diagnosticadas con cáncer en los Estados Unidos este año. Muchas de estas personas serán adultos que tendrán que decidir si pueden seguir trabajando mientras se someten a tratamiento.
Enfrentar el cáncer y los efectos secundarios – y efectos posteriores – del tratamiento puede ser difícil, y no es poco común que las personas en esta situación se preocupen por perder sus trabajos. Al igual que sucede con otras enfermedades que limitan la capacidad de una persona de realizar actividades importantes, el cáncer puede cumplir con la definición de discapacidad según la Americans with Disabilities Act (ADA, Ley de los Estadounidenses con Discapacidades).
El cáncer como discapacidad
La ADA es una ley federal que prohíbe la discriminación debido a discapacidad del personal. La ley define «discapacidad» como una deficiencia física o mental que limita de manera sustancial una o más actividades importantes, antecedentes de dicha deficiencia, o ser considerado como que tiene dicha discapacidad. No se definen los trastornos o enfermedades específicos, pero el cáncer puede ser considerado una discapacidad si la enfermedad misma o los efectos secundarios del tratamiento afectan sustancialmente su capacidad de realizar actividades importantes, como ocuparse de usted, caminar, relacionarse con otros o concentrarse. Los sobrevivientes del cáncer que padecen secuelas a largo plazo del cáncer o de su tratamiento también pueden considerarse discapacitados. Sin embargo, el cáncer no puede ser considerado una discapacidad a menos que los efectos sean permanentes o a largo plazo.
Hablar con su empleador
Decidir si le dice o no a su empleador que usted tiene cáncer es una decisión personal. Sin embargo, usted puede ser protegido por la ADA sólo si su empleador sabe de su discapacidad. Por lo tanto, es importante hacerle saber a su supervisor si usted piensa que su cáncer o el tratamiento van a afectar su capacidad para trabajar o para realizar actividades diarias. La ADA limita el derecho de su empleador a averiguar los detalles específicos de su afección médica, pero es posible que aún así tenga que presentar documentación de su médico. Los empleadores pueden preguntar sobre su afección médica si creen que afectará su capacidad para desempeñar su trabajo de manera segura o si su condición puede afectar a otros en el trabajo.
La ley no requiere que su empleador baje los estándares del trabajo para tener en cuenta su discapacidad; usted aún tendrá que realizar las funciones esenciales de su puesto. Sin embargo, su empleador debe proporcionar «ajustes razonables» para ayudarle a realizar esas funciones esenciales.
Ajustes razonables
La ADA define «ajustes razonables» como el facilitar el acceso y el uso del lugar de trabajo a los empleados con discapacidades. Dichos ajustes no son necesariamente costosos o complejos. Para alguien con cáncer, podrían incluir reestructuración del trabajo, horarios de tiempo parcial o modificados, trabajo a distancia, artefactos de auxilio, descansos durante el día, modificación de políticas y otros ajustes similares. Siempre y cuando no represente una dificultad financiera o «única» para su empleador, usted puede esperar que hagan ajustes como los indicados más arriba. Sin embargo, los ajustes razonables no incluyen cobertura de seguro adicional o el pago de tratamientos médicos.
Los empleados sometidos a tratamientos oncológicos pueden considerar solicitar horarios de trabajo modificados para adaptarse a ellos y a las citas médicas. También es una buena idea un horario de trabajo modificado o trabajar a distancia a tiempo parcial si uno de los efectos secundarios del tratamiento es mucha fatiga. Es bueno saber, en la medida de lo posible, cómo el tratamiento y sus efectos secundarios le van a afectar, y buscar alternativas que puedan funcionar bien para usted y su empleador.
Recursos adicionales
Hay otras varias opciones que pueden estar disponibles para los empleados con problemas de salud graves, como la Family and Medical Leave Act (Ley de la Familia y Licencia Médica), seguro de invalidez a corto y largo plazo, horarios de trabajo variables, etc. Su departamento de recursos humanos tal vez pueda ofrecerle más información para conseguir los ajustes razonables que necesita. Para más información sobre la ADA, llame a la Línea de Información al 1-800-514-0301. También puede obtener más información de Job Accomodations Network, www.jan.wvu.edu y Cancer Legal Resources Center, (866) 843-2572.
Al igual que sucede con otras enfermedades que limitan la capacidad de una persona para realizar actividades importantes, el cáncer puede cumplir con la definición de discapacidad según la Ley de los Estadounidenses con Discapacidades (ADA).
Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).
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