| Extraído de OncoLog, enero 2006, Vol. 51, No. 1 Mejoran las probabilidades de supervivencia de los pacientes con carcinoma pulmonarpor Dianne Witter Han pasado décadas desde que se lograron los últimos adelantos importantes en el tratamiento del carcinoma pulmonar; el progreso contra esta enfermedad tenaz y mortal ha sido, en el mejor de los casos, gradual. Así ha sido hasta ahora. Sin embargo, en los últimos años, varios avances han mejorado significativamente las tasas de éxito. Como resultado, más personas, más que nunca, pueden esperar sobrevivir esta forma de cáncer. Por ejemplo, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine en junio pasado documentó un importante beneficio al agregar quimioterapia al régimen de tratamiento postoperatorio en ciertos pacientes. El estudio dio cuenta de una mejora del 15% en la tasa de supervivencia a 5 años en las personas que recibieron quimioterapia postoperatoria contra carcinoma pulmonar no microcítico (CPNM) incipiente. (Cerca del 80% de los cánceres de pulmón son del tipo no microcítico). «Estos resultados fueron sorprendentes», dijo la Dra. Katherine Pisters, profesora en el Departamento de Oncología Médica de Tórax/Cabeza y Cuello en M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas y autora de un editorial que acompañó la publicación del estudio. En el estudio, se administraron cisplatino y vinorelbina a pacientes con enfermedad incipiente y buen estado general, cuyos tumores habían sido extirpados completamente. Cinco años más tarde, el 69% de ellos estaban vivos en comparación con el 54% de los que sólo fueron operados. Estudios anteriores habían arrojado resultados contradictorios y no existía consenso entre los médicos sobre cuál era el mejor tratamiento. «Este ensayo fue el primero en tratar a todos los pacientes con un medicamento de «tercera generación» (vinorelbina) y en concentrarse en un subgrupo reducido de pacientes con tumores operables», dijo la Dra. Pisters. «Las conclusiones de este estudio fueron respaldadas por dos ensayos aleatorizados similares que también hallaron una mejor supervivencia. Estos resultados han definido una nueva norma de atención para los pacientes con carcinoma pulmonar operable». Tratamientos combinados en enfermedad avanzada También hay buenas noticias en el tratamiento del carcinoma pulmonar más avanzado. La idea de combinar dos terapias dirigidas a blancos moleculares, o de combinar una de dichas terapias con quimioterapia, en personas con CPNM más avanzado, también ha demostrado que prolonga la supervivencia en algunos estudios. El Dr. Roy Herbst, Ph.D., profesor en el Departamento de Oncología Médica de Tórax/Cabeza y Cuello, ha dirigido una serie de estudios en esta área. En la actualidad, el Dr. Herbst está observando el efecto sinergístico de administrar juntos erlotinib (Tarceva) y bevacizumab (Avastin) en el tratamiento de pacientes con CPNM avanzado. «Tarceva es un inhibidor de los receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR); es una pequeña molécula que actúa dentro de la célula para inhibir el crecimiento de las células tumorales y bloquear la síntesis de las proteínas angiogénicas», explicó el doctor. «Avastin es un anticuerpo monoclonal que actúa fuera de la célula cancerosa para inhibir la angiogénesis, privando al tumor del suministro de sangre que necesita para crecer. Cada uno de los medicamentos ha mejorado la supervivencia: Avastin en combinación con quimioterapia en un entorno de primera línea y Tarceva en un entorno de segunda línea. Es por eso que administrarlos en combinación tiene tanto sentido». Después de obtener resultados alentadores en ensayos de fase I y II, el Dr. Herbst y sus colegas están realizando ahora un ensayo de fase III multiinstitucional. El Dr. Herbst añade que, de mostrar actividad, estos medicamentos podrían ser usados como terapia adyuvante con aún mejores resultados. Los dos medicamentos se han combinado en el nuevo fármaco ZD6474 que también está siendo estudiado en el M. D. Anderson. «Es un comprimido que posee tanto la acción anti EGFR de Tarceva y la acción anticancerosa de Avastin, todo en uno», dijo el Dr. Herbst. Teniendo en cuenta los resultados iniciales positivos de los estudios clínicos, se está planeando un ensayo aleatorizado mayor. Al describir su trabajo, el Dr. Herbst habla rápido y piensa aún más rápido, revelando la urgencia que siente sobre la magnitud de lo que debe hacerse. A pesar de su neutralidad científica, sus palabras tienen un trasfondo de entusiasmo, hasta de optimismo, sobre las posibilidades existentes, una característica que no se encuentra en todos los guerreros en este campo de batalla. «Es poco probable que el carcinoma pulmonar responda bien a un solo medicamento, porque es una enfermedad muy heterogénea, con muchos blancos diferentes y diferentes mutaciones», añadió el Dr. Herbst. El éxito logrado con la combinación de Avastin y Tarceva es prometedor, pero, lo más importante es que habla de la necesidad de realizar más estudios combinando distintos medicamentos biológicos para atacar diferentes blancos al mismo tiempo». Los inhibidores de la tirosina cinasa en comprimido, que se dirigen a múltiples vías, son otra posible avenida de investigación, agregó el doctor. «Esto es solo la punta del iceberg; con todas las nuevas terapias moleculares aprobadas o en vías de aprobación, además de los métodos más avanzados para medir el estado de la enfermedad, podemos aprender a elegir los pacientes con más posibilidades de beneficiarse de determinadas combinaciones de medicamentos», manifestó el doctor. De hecho, el Dr. Herbst observa que uno de los puntos más importantes a tratar por su grupo será el individualizar el tratamiento para los pacientes, teniendo en cuenta las características moleculares antes del mismo. El papel de la radioterapia En el pasado, la radioterapia, usada en combinación con la cirugía o la quimioterapia, demostró que tenía beneficios definidos en el tratamiento del carcinoma pulmonar, pero también tenía desventajas significativas. Los efectos sinergísticos de los tratamientos combinados causaban, en algunos casos, efectos secundarios más graves, limitando hasta cierto punto el uso de la radiación. Sin embargo, recientes adelantos tecnológicos han convertido a la radiación en un aspirante más eficaz. «Mejores técnicas de inmovilización, junto con una evolución en la precisión de la tomografía computarizada y de la tomografía por emisión de positrones, han mejorado nuestra capacidad de limitar el campo de irradiación al tumor mismo y evitar el tejido sano que lo rodea», dijo la Dra. Ritsuko Komaki, profesora en el Departamento de Oncología Radioterápica. Como resultado, estudios recientes han indicado una mayor supervivencia al añadir radioterapia a la cirugía y la quimioterapia en algunos grupos de pacientes», dijo la Dra. Komaki. «Un estudio importante realizado por el Radiation Therapy Oncology Group (Grupo de Oncología Radioterápica) halló recientemente que la adición de radiación en enfermedad de fase 3 postoperatoria (afectación ganglionar mediastínica microscópica) resultó en una tasa de supervivencia al año del 60% y empujó la tasa de supervivencia a los cinco años al 30%. La Dra. Komaki es aún más optimista con respecto a las perspectivas de usar radiación con las terapias dirigidas a blancos moleculares, en particular los inhibidores de los EGFR. «Los estudios preclínicos han indicado que los EGFR sensibilizan mucho a la radiación: el medicamento suprime el crecimiento del tumor y luego la radiación lo destruye. Pensamos que eventualmente podemos agregar tratamientos dirigidos a blancos moleculares sin causar más reacciones adversas». La terapia con protones también es muy prometedora en el tratamiento del carcinoma pulmonar, con el potencial de depositar dosis de radiación muy altas en el tumor sin dañar los órganos circundantes. Hoy en día, el carcinoma pulmonar aún tiene la dudosa distinción de ser una de las principales enfermedades mortales de la nación. Pero, se está realizando un progreso tangible en la lucha contra él, progreso que puede ser apreciado no sólo en gráficas y porcentajes sino en una mayor supervivencia. Para cualquiera que luche contra este desalentador oponente, la palabra «supervivencia» suena muy prometedora.Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). 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