| Extraído de OncoLog, marzo 2006, Vol. 51, No. 3 En BreveUn estudio arroja nueva luz sobre los rayos ultravioleta y el melanoma Los investigadores del M. D. Anderson Cancer Center han hallado que el riesgo de contraer melanoma, la forma más letal de cáncer de piel, está asociado sólo parcialmente con la exposición a los rayos ultravioleta B (UVB, por su sigla en inglés) – los rayos solares que aumentan en el verano y que producen quemaduras. El informe publicado en el número del 21 de diciembre de 2005 del Journal of the National Cancer Institute indica que sólo los cánceres de piel no melanoma (carcinoma basocelular y carcinoma espinocelular) están muy asociados con la exposición a los rayos UVB. Es bien sabido que en la población general, la exposición al sol aumenta el riesgo de contraer carcinoma espinocelular, pero el riesgo de contraer carcinoma basocelular aumenta hasta cierto punto, dada la exposición a los rayos UVB, pero no sigue aumentando con más exposición al sol. Esto no significa, sin embargo, que tomar el sol plantee un riesgo mínimo para contraer melanoma. Los investigadores dicen que los rayos ultravioleta A (UVA), los rayos solares que llegan a las capas más profundas de la piel y están asociados con señales de envejecimiento, pueden dañar el DNA en los melanocitos (las células productoras de pigmento que dan lugar al melanoma). «A pesar de que hemos refinado la creencia corriente de que el exceso de exposición al sol está siempre asociado con un mayor riesgo de cáncer de piel, el mensaje para el público sigue siendo el mismo: limite la exposición al sol y use un filtro solar que bloquee tanto los rayos UVA como los UVB», dijo Qingyi Wei, Ph.D., profesor en el Departamento de Epidemiología del M. D. Anderson. El Dr. Wei, investigador principal del estudio, expresó que existen varias razones para que los cánceres de piel no melanoma sean tan comunes (se diagnostican más de un millón de casos todos los años en los Estados Unidos) y tan fáciles de tratar. Las células escamosas de la piel se encuentran cerca de la parte superior de las capas de la piel, mientras que las células basales se encuentran cerca de la base de las capas de la piel. En ambos casos, estas células se reproducen rápidamente. Cuando los cromosomas de estas células son dañados por la luz solar, las células a menudo mueren o forman un cáncer no melanoma en la superficie, que es fácil de extirpar quirúrgicamente o tratar de otras maneras, dijo el doctor. Los investigadores informaron sobre un análisis minucioso de la capacidad de los rayos UVB para dañar los cromosomas. El grupo del Dr. Wei ha demostrado en estudios previos que los pacientes con melanoma presentan frecuentemente una menor capacidad para reparar el daño al DNA que resulta de la exposición a los rayos UVB. En el estudio actual, los investigadores hallaron que los rayos UVB dañaron más gravemente a los cromosomas en los pacientes con carcinoma basocelular y espinocelular no malignos que en los pacientes con melanoma. La frecuencia de rupturas cromosómicas inducidas por UVB fue mayor en los pacientes con cáncer de piel no melanoma que en el grupo de control, pero fue la misma en los pacientes con melanoma que en el grupo de control. En realidad, una mayor frecuencia de rupturas cromosómicas fue asociada con un riesgo de más de dos veces de carcinoma basocelular y espinocelular, dijo el Dr. Wei. Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). Pág. principal/Último número | Números anteriores | Artículos por tema | Educación del paciente ©2009 The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center |