OncoLog: Informe para médicos. El informe del M. D. Anderson para médicos, sobre los avances en el tratamiento y la investigación sobre el cáncer.

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Extraído de OncoLog, julio/agosto 2007, Vol. 52, No. 7-8

En breve

El conteo de linfocitos pronostica los resultados en pacientes jóvenes con leucemias agudas

Los investigadores del Children’s Cancer Hospital en el M. D. Anderson han descubierto que el conteo absoluto de linfocitos (ALC, por sus siglas en inglés) realizado 15 días después de la quimioterapia es una sencilla pero poderosa herramienta para pronosticar la recaída y supervivencia en niños y jóvenes con leucemia mielógena aguda (LMA) o leucemia linfocítica aguda (LLA).

El ALC, una medición de las células inmunes normales, se encuentra en los hemogramas de rutina, pero actualmente no se utiliza como guía para la terapia.

«Esta es una simple medida de la hemograma, y lo que puede brindar es información que resulta crucial para la estratificación temprana y precisa del riesgo», mencionó el Dr. Patrick Zweidler-McKay, Ph.D., profesor adjunto de pediatría en el M. D. Anderson.

La posibilidad de mejorar la estratificación del riesgo basándose en la información de ALC permitiría que los médicos alteraran el tratamiento y posiblemente mejoraran la durabilidad de la remisión y los índices de curación, informó el Dr. Guillermo De Angulo, un investigador del Children’s Cancer Hospital. «El análisis de ALC puede ayudarnos a identificar pacientes que podrían necesitar más o podrían beneficiarse de menos quimioterapia en una etapa muy temprana del tratamiento», añadió el doctor.

Los descubrimientos de los investigadores se presentaron en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Oncología/Hematología Pediátrica que se llevó a cabo en mayo. El estudio que abarcó diversos análisis de resultados de pacientes, ALC y otros indicadores potenciales fue realizado en 171 pacientes con LMA o LLA de 21 años o menores que habían comenzado su tratamiento en el M. D. Anderson entre 1995 y 2005.

«Un aspecto importante de lo que descubrimos es que las medidas de ALC en distintos días se pueden utilizar para estratificar grupos de alto y bajo riesgo», anunció el Dr. Zweidler-McKay, el autor principal del estudio. Por ejemplo, en pacientes con LMA, los pacientes con ALC inferior a 350 células/μL en el día 28 del tratamiento tenían un índice general de supervivencia a los cinco años pésimo del 10% en comparación con el índice general de supervivencia a los cinco años del 85% cuando el ALC era de 350 células/μL o mayor en el día 15.

Los hallazgos fueron similar en pacientes con LLA, la forma más común de leucemia infantil, con índices de supervivencia general a los seis años del 55% y del 87% para ALC bajo y alto—una menor diferencia pero muy significativa. «El tratamiento de  LLA ya comprobó los beneficios de un enfoque exitoso de estratificación de riesgo; sin embargo, actualmente al menos la mitad de los pacientes que no sobreviven se estima que son de riesgo moderado, y es en estos casos donde puede ayudar ALC», aclaró el Dr. Zweidler-McKay.

Otro descubrimiento con respecto a la leucemia aguda del equipo del M. D. Anderson fue que ALC está asociado con la supervivencia de los pacientes pediátricos con linfoma no Hodgkin y sarcoma de Ewing. También, otros investigadores demostraron que ALC puede pronosticar resultados en adultos con LMA y pacientes que han recibido trasplantes de células madre para diversos tumores malignos.

«Todos estos descubrimientos provenientes de distintas fuentes parecen implicar que existe un fenómeno generalizado de ALC posterior a la terapia», informó el Dr. Zweidler-McKay. «De ser así, podría ser relevante con respecto a la manera en que tratamos una amplia gama de tumores malignos y de edades de pacientes, y el hecho de que el hemograma sea un análisis universal y económico es la clave. Eso significaría que médicos de todo el mundo, incluyendo países en desarrollo, podrían utilizar ALC para determinar qué tratamientos necesitan los pacientes realmente en una etapa muy temprana del tratamiento».

Evaluación de Gefitinib en el tratamiento del carcinoma espinocelular 

A pesar de que la mayoría de los carcinomas espinocelulares se tratan con éxito mediante cirugías agresivas, a veces seguidas de radiación, los investigadores del M. D. Anderson han identificado ciertos factores que pronostican un resultado insuficiente para pacientes con carcinomas espinocelulares. Dentro de estos factores se encuentran el tamaño grande del tumor (4 cm o más de diámetro), metástasis a los ganglios linfáticos, invasión perineural, e invasión profunda en el tejido subyacente. De acuerdo con el Dr. Randal Weber, profesor y director del Departamento de Cirugía de Cabeza y Cuello, «Hasta un 40% de los pacientes con estos factores morirán a causa de su enfermedad, por lo tanto no se trata de un cáncer de piel inocuo que se pueda manejar con facilidad. Tiene un alto índice de mortalidad».

El carcinoma espinocelular sobreexpresa el receptor de factor de crecimiento epidérmico. La activación de dicho receptor estimula la proliferación de células, la invasión, la angiogénesis y la motilidad celular. Sin embargo, las acciones de estas células tumorales pueden ser disminuidas si se bloquea el receptor. El Dr. Weber y sus colegas esperan que gefitinib (ZD1839), un inhibidor de tirosina cinasa de molécula pequeña que se acopla con el receptor de factor de crecimiento epidérmico, bloquee la activación del receptor y, por ende, inhiba o incluso revierta el crecimiento del tumor.

Hasta el momento, 15 pacientes con carcinoma espinocelular han sido tratados en un ensayo clínico continuo de fase II llevado a cabo en el M. D. Anderson (protocolo 2004-0204). «En tres pacientes observamos la desaparición por completo del tumor en un examen clínico. En uno de esos pacientes, después de extirpar el tumor, no observamos cáncer residual. En otros pacientes, la enfermedad regresó en forma parcial o no mostró crecimiento», mencionó el Dr. Weber. «Estos resultados preliminares son muy notables».

Se administra Gefitinib en forma diaria por el transcurso de dos períodos de 30 días cada uno (60 días en total) antes de que los pacientes se sometan a cirugía. Algunos de ellos, aunque no todos, también se someten a radioterapia, dependiendo del tamaño del tumor y otros factores.

Las pruebas que se están llevando a cabo son para pacientes con carcinoma espinocelular localizado en etapa avanzada o recidiva. Los tumores deben ser de al menos 2 cm de diámetro o involucrar músculos, huesos, ganglios linfáticos o tejido perineural. Para más información, comuníquese con el Dr. Weber al 713-745-0497 o consulte al M. D. Anderson al 1-877-632-6789 (o www.mdanderson.org).

Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).

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