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| Extraído de OncoLog, octubre 2004, Vol. 49, No. 10 |
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El papel del alcohol y el tabaco en el cáncer de cabeza y cuello
A estas alturas todo el mundo sabe que fumar aumenta el riesgo de una persona de contraer cáncer, en particular de pulmón y de cabeza y cuello. La conexión entre los cánceres de cabeza y cuello y el consumo del tabaco ha sido bien documentada (el 85% de estos cánceres, con los cuales son diagnosticados 45 000 estadounidenses todos los años, están relacionados con el consumo del tabaco).
La mayoría de la gente es consciente de que el consumo excesivo de alcohol es perjudicial: el riesgo de contraer cáncer de boca, garganta, esófago, hígado y mama aumenta en aquellos que toman un promedio de más de dos copas por día.
Lo que no es tan bien conocido es que el consumo de alcohol combinado con el del tabaco es particularmente peligroso. Las personas que fuman y beben tienen muchas más probabilidades de contraer cáncer de cabeza y cuello que los que no lo hacen.
Cómo el consumo de alcohol y tabaco puede conducir al cáncer
Los investigadores saben que el revestimiento de mucosa que protege las estructuras de la cabeza y el cuello, como ser la boca y la garganta, puede ser dañado por la exposición al tabaco y el alcohol. Además, han hallado que para reparar este daño, las células del revestimiento tienen que crecer más rápido que lo normal. Las sustancias químicas en el tabaco dañan el ADN, y por lo tanto impiden su capacidad para enviar instrucciones para que las células se reparen y crezcan. No se ha probado que el alcohol dañe al ADN, pero sí se ha probado que ayuda y aumenta la penetración en las células de sustancias químicas que dañan el ADN. Por lo tanto, es fácil de ver que la combinación del alcohol con el tabaco puede ser muy perjudicial.
Carcinoma de célula escamosa
El impacto negativo de consumir alcohol y tabaco es más vívido cuando uno mira a los estudios sobre carcinoma de célula escamosa. En la cabeza y el cuello, el desarrollo de este tipo de cáncer está asociado frecuentemente con el consumo de alcohol y tabaco. De hecho, el riesgo de contraer este cáncer es 15 veces mayor en quienes los consumen que en quienes no.
Cáncer de esófago
El consumo de productos con tabaco (cigarrillos, habanos, pipas, tabaco de mascar o rapé) aumenta el riesgo de contraer cáncer de esófago. Para ser específicos, el riesgo de contraer adenocarcinoma esofágico se duplica en aquellos que fuman por lo menos una caja de cigarrillos al día cuando se compara con los no fumadores, y fumar está relacionado con más de la mitad de todos los casos de carcinomas de célula escamosa esofágicos. A pesar de que el consumo de alcohol no es tanto un factor de riesgo para estos cánceres como lo es el tabaco, la combinación de los dos implica un mayor riesgo que si se consideran por separado.
Cánceres de la laringe y la hipofaringe
El consumo de tabaco es el factor de riesgo primario para los cánceres de la laringe y la hipofaringe garganta (inferior). Además, los que beben mucho corren un riesgo mucho mayor de contraer cáncer de laringe que los no bebedores. El consumo de ambos multiplica el riesgo de contraer estos cánceres. En realidad, algunos estudios han demostrado que los individuos que fuman y beben tienen un riesgo de cánceres laríngeos e hipofaríngeos que es 100 veces mayor que en los individuos que no fuman o beben.
Cáncer de la cavidad oral y orofaríngeos
Casi un 90% de los pacientes con cáncer de la cavidad oral (boca) u orofaríngeos (garganta superior) son fumadores o consumidores de tabaco, y del 75 al 80% de estos pacientes beben mucho. La combinación de consumo de tabaco y alcohol es el factor de riesgo más letal para estos cánceres.
Recomendaciones
Los investigadores y los médicos recomiendan evitar el tabaco en todas sus formas, al ser éste responsable de por lo menos el 30% de todas las muertes por cáncer y por ser la primera causa evitable de enfermedad y muerte en los Estados Unidos. Los hombres que beben alcohol deberían limitarlo a dos copas por día como promedio y las mujeres a una copa. Una copa se define como 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1.5 onzas de bebidas alcohólicas con una graduación de 80 proof.
Las personas que fuman y beben mucho deberían hacerse chequeos regulares y observar los señales de advertencia del cáncer de cabeza y cuello. Estas señales incluyen ganglios linfáticos inflamados en el cuello, llagas persistentes e hinchazón en la boca, cambios en la voz, sangre en las flemas o la saliva, dificultad para deglutir, dolor de garganta o de orejas constante y cualquier cambio de la piel en la cara, cuero cabelludo o cuello. Si se agarran a tiempo, muchos cánceres de cabeza y cuello son curables.
Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).
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