|
|||||||
![]() |
![]() |
|
¿Son seguros los inhibidores de la COX-2?por Dianne Witter
Los inhibidores de la ciclooxigenasa 2 (COX-2) se han convertido en un ingrediente básico en el arsenal de los antiinflamatorios no esteroideos, considerados tan eficaces como la aspirina, pero sin los efectos secundarios gastrointestinales. Recientemente, el inhibidor de la COX-2 celecoxib (Celebrex) ha demostrado ser una esperanza importante para el tratamiento y prevención del cáncer, y es actualmente el centro de atención de más de 40 ensayos clínicos del National Cancer Institute (NCI, Instituto Nacional del Cáncer) en todo el país, algunos de ellos en el M. D. Anderson Cancer Center. Pero con la reciente retirada voluntaria del mercado de rofecoxib (Vioxx)—otro inhibidor de la COX-2—por preocupaciones de que puede aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares, muchos médicos y pacientes se están preguntando si todos los inhibidores de la COX-2 podrían plantear problemas similares de inocuidad. En respuesta a esta retirada, el NCI está realizando una rápida pero profunda revisión de la información de los ensayos a largo plazo de los inhibidores de la COX-2 mediante sus Juntas de Control de Seguridad de la Información. Sin embargo, los científicos dicen que Vioxx y Celebrex difieren sustancialmente en su composición molecular y en el tiempo que permanecen en el cuerpo. Se piensa que actúan a través de diferentes vías celulares, y por lo tanto puede ser menos probable que causen los mismos problemas. «Los inhibidores de la COX-2 difieren en su grado de especificidad a la COX-2 y actividad inhibidora y, probablemente lo que es más importante, en sus interacciones con blancos que no sean la COX-2», dijo Bernard Levin, vicepresidente de prevención del cáncer y ciencias de la población en el M. D. Anderson, e investigador coprincipal de un estudio que usa celecoxib como agente quimiopreventivo de los pólipos colorrectales. «Tres estudios internacionales a largo plazo de celecoxib están siendo escrutados cuidadosamente para evaluar si hay alguna evidencia de daño cardiovascular, y esta información debería estar disponible dentro de los próximos meses». La experiencia con Vioxx, no obstante, es un valioso recordatorio de que, a pesar de su historia de inocuidad, todos los medicamentos tienen algún riesgo. La decisión de recetar o estudiar un medicamento en un ensayo clínico requiere que se ponderen cuidadosamente los riesgos y beneficios potenciales. Esto es especialmente importante en el campo de la quimioprevención, donde los nuevos agentes deben ser estudiados durante años para determinar sus efectos preventivos. «Un agente usado durante muchos años por pacientes asintomáticos y que tal vez no tengan una enfermedad grave tiene que cumplir con altas normas de inocuidad», dijo el Dr. Levin. «La mejor manera de determinar si un medicamento tiene algún efecto adverso es mediante ensayos clínicos a largo plazo, aleatorios, ciegos, con control de placebo, controlados por Juntas de Control de Seguridad de la Información con la pericia apropiada».Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). Otros artículos en el número de diciembre 2004 de OncoLog:
Pág. principal/Último número | Números anteriores | Artículos por tema | Educación del paciente ©2008 The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center |
|||||||