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| Extraído de OncoLog, marzo 2004, Vol. 49, No. 3 |
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La influencia de la mente sobre el cuerpo en los pacientes con cáncer
Abundan las teorías populares acerca del papel que la mente desempeña en el cáncer. En un extremo del espectro están aquellos que dicen que el cáncer se desarrolla en respuesta al estrés y que hasta puede ser curado por la mente. En el otro extremo están aquellos que creen que el estado mental de un paciente no tiene ningún efecto en el resultado del tratamiento del cáncer.
A pesar de que acontecimientos extremadamente estresantes como la muerte de un cónyuge pueden alterar el funcionamiento del sistema inmunológico, no hay evidencia científica de que estos cambios inducidos por el estrés causen el cáncer, según el National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer). Sin embargo, hay evidencia de que la mente tiene un rol en la salud del cuerpo.
No está claro exactamente como el estado mental de una persona afecta el proceso canceroso, pero la manera en que el paciente enfrenta la enfermedad, mental y emocionalmente, es vitalmente importante. Los procesos corporales controlados por el sistema nervioso pueden «plausiblemente afectar la resistencia al cáncer», de acuerdo a un artículo citado en el sitio web Recursos Educativos sobre Medicina Complementaria/Integradora (CIMER, por su sigla en inglés) del M. D. Anderson Cancer Center. Estos procesos comprenden la conducta de una persona (por ejemplo adherencia al tratamiento) además de los sistemas hormonal, inmunológico y nervioso autónomo. Por lo tanto, la atención médica total «debe tener en cuenta no solo la dimensión biológica de una enfermedad sino también los factores psicológicos y sociales que afectan toda la persona», según el Dr. David Spiegel en un editorial del New England Journal of Medicine. El Dr. Spiegel también escribió: «Curar el cáncer tal vez no sea un problema de la mente sobre la materia, pero la mente si importa».
De hecho, varias terapias complementarias son enfoques de este tipo que ayudan a los pacientes a controlar los síntomas, mejorar la efectividad del tratamiento y aumentar su salud total y sentido de bienestar. Estas terapias no son curas. Ellas complementan o son una adición al tratamiento médico del paciente.
Algunas de estas prácticas incluyen lo siguiente:
Grupos de apoyo
En estos grupos, los pacientes con cáncer hablan sobre sus sentimientos y preocupaciones con otros pacientes. Un grupo de apoyo se puede reunir en persona, en línea o por teléfono. Algunas investigaciones indican que la participación en estos grupos puede reducir el dolor y aliviar el malestar.
Meditación
Hay varias formas de meditación, pero la mayoría tiene que ver con concentrarse en la respiración o en una experiencia visual o repetir silenciosamente una palabra o frase o ciertas posturas físicas o movimientos para liberar el estrés y la mente de preocupaciones. Para obtener resultados óptimos, la meditación debe ser practicada una o dos veces al día de 10 a 20 minutos. Los beneficios para los pacientes con cáncer pueden incluir menor dolor, un nivel reducido de hormonas del estrés, mejor funcionamiento inmunológico y mejor estado de ánimo.
Hipnosis
La hipnosis es un estado de atención concentrada. Es similar al sueño, salvo que el paciente está alerta y en control, pero profundamente relajado y abierto a la sugestión. Usualmente es realizada por un hipnotista, pero la gente puede aprender a hipnotizarse. La Sociedad Americana contra el Cáncer aprueba la hipnoterapia para reducir el dolor y el estrés y promover la relajación.
Yoga
Esta antigua práctica hindú, que incluye ejercicios respiratorios, posturas corporales y algunas veces meditación, ayuda a los pacientes a relajarse y a conseguir el control de sus cuerpos y mentes. También se ha demostrado que alivia el dolor y la ansiedad asociados con el cáncer y mejora el funcionamiento del sistema inmunológico.
A pesar de que estas y otras técnicas similares ayudan a la mayoría de las personas, algunas pueden ser perjudiciales para ciertos pacientes. Antes de comenzar cualquier terapia complementaria, los pacientes deben hablarlo con su equipo de atención médica.
Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).
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