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| Extraído de OncoLog, junio 2004, Vol. 49, No. 6 |
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 Para entender la angiogénesis
El cuerpo humano tiene una extraordinaria capacidad para repararse. Tiene innumerables mecanismos para combatir viruses y bacterias, para recuperarse de las infecciones y las fiebres, y para sanar cortes y punciones. Pero rara vez pensamos en el mecanismo de la angiogénesis, o la capacidad del cuerpo para generar nuevos vasos sanguíneos.
Todos los tejidos necesitan sangre
Todos los tejidos del cuerpo, incluyendo la piel, cartílagos, y huesos, tienen que tener un suministro constante de sangre, la cual proporciona oxígeno y nutrientes esenciales para sobrevivir. Cada vez que se dañan los vasos sanguíneos, desde la concepción hasta la muerte, proteínas y moléculas especiales llamadas factores de crecimiento se dirigen al sitio dañado para promover el desarrollo de nuevos vasos sanguíneos.
Irónicamente, la angiogénesis, que es esencial para la vida misma, se ha convertido en un blanco fundamental en la lucha contra el cáncer. Los tumores necesitan también un suministro de sangre confiable para sobrevivir, y los mismos factores angiogénicos que ayudan a mantener a los tejidos vitales también ayudan a mantener a los tejidos cancerosos.
Cómo es el proceso
Los científicos han estado trabajando durante años para entender los mecanismos que controlan la angiogénesis. Han descubierto que tanto los tejidos sanos como los tumores producen naturalmente proteínas y moléculas que promueven o inhiben la angiogénesis. Se han realizado experimentos en ratones para determinar si la angiogénesis es desencadenada por el tumor o por el tejido huésped que lo rodea. Los hallazgos probaron que los tumores inician la angiogénesis al liberar factores de crecimiento en los tejidos circundantes, en un sentido ordenando al tejido a comenzar a formar vasos sanguíneos. Para que un tumor crezca, tiene que liberar más factores proangiogénicos que factores inhibidores en el tejido circundante.
El hecho que los tumores también produzcan inhibidores angiogénicos resulta ser muy importante para explicar la metástasis, que es la propagación del cáncer a otras partes del cuerpo y la principal razón de las muertes relacionadas con esta enfermedad. Frecuentemente, metástasis pequeñas, microscópicas, en áreas del cuerpo alejadas del tumor primario, permanecen inactivas durante años y empiezan a crecer solo después que el tumor primario es extirpado. Esto sucede porque el tumor primario ha estado liberando inhibidores angiogénicos en el torrente sanguíneo y cuando estos inhibidores desaparecen los tumores microscópicos empiezan a crecer. Los investigadores esperan que evitando la angiogénesis ellos puedan evitar que estas metástasis microscópicas crezcan. Además, si un tumor no se ha propagado a otras áreas y ha sido tratado efectivamente con agentes antiangiogénicos es menos probable que ocurra la metástasis, debido a que hay menos vasos sanguíneos disponibles para que las células cancerosas se diseminen desde el tumor.
La batalla contra la angiogénesis
Las casi dos docenas de inhibidores angiogénicos que están siendo puestos a prueba actualmente funcionan en formas diferentes. Algunos bloquean el crecimiento de células vasculares endoteliales, que son las células primarias en los vasos sanguíneos. Otra categoría ataca indirectamente el crecimiento de las células endoteliales. Otros están diseñados para interferir con la señalización que ocurre entre las células tumorales y las de los tejidos circundantes, evitando que la orden del tumor de producir vasos sanguíneos llegue al tejido huésped. Y otra categoría incluye a los inhibidores antiangiogénicos con mecanismos de acción que aún no son entendidos del todo.
Mirando al futuro
La ciencia de detener la angiogénesis tumoral es relativamente nueva y hay muchas preguntas sin contestar. ¿Cuáles son los efectos a corto y largo plazo de las terapias antiangiogénicas? ¿Se adaptarán las células cancerosas y harán que los medicamentos antiangiogénicos sean inefectivos? ¿Cuánto durarán estos tratamientos? Éstas y otras preguntas se están formulando en los ensayos clínicos que usted puede leer en el sitio web del National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer).
Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).
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