|
|||||||
![]() |
![]() |
|
El consumo de fitoestrógenos puede reducir el riesgo de cáncer de pulmón
Los investigadores del M. D. Anderson han descubierto que comer verduras y otros alimentos con actividad estrogénica débil parece reducir el riesgo de padecer cáncer de pulmón. Las conclusiones son válidas tanto para los fumadores como para los no fumadores. En el número del 28 de septiembre del Journal of the American Medical Association, los investigadores indicaron que los participantes en el estudio que comieron la mayor cantidad de alimentos con «fitoestrógenos» tuvieron una reducción del 46% en el riesgo de padecer cáncer de pulmón comparado con los que comieron la menor cantidad. Según declaraciones de los investigadores participaron más de 3 500 personas, convirtiéndolo en el mayor estudio de casos y controles para examinar los fitoestrógenos alimentarios y el riesgo de cáncer de pulmón en una población en los EE.UU. Los investigadores también encontraron beneficios específicos para cada sexo según las distintas clases de fitoestrógenos. Los hombres que comieron la mayor cantidad de isoflavonas derivadas de la soya redujeron su riesgo de padecer cáncer de pulmón en un 72%, mientras que las mujeres que comieron frutas y verduras con mayor contenido de lignanos lo redujeron en un 41%. El efecto protector fue aún mejor en las mujeres bajo tratamiento hormonal sustitutivo. «Lo que hemos encontrado es fascinante y corrobora un pequeño pero creciente conjunto de datos que sugiere que los compuestos estrogénicos en los alimentos pueden proteger contra la aparición del cáncer de pulmón y otras neoplasias malignas», dijo el principal autor del estudio, Matthew Schabath, Ph.D., investigador posdoctoral en el Departamento de Epidemiología. «Pero este tipo de estudios, que dependen de que las personas recuerden qué alimentos ingirieron meses atrás, tiene limitaciones conocidas y requieren mayores investigaciones». «El mejor consejo sobre prevención del cáncer sigue siendo dejar de fumar, y está claro que todos nos podemos beneficiar comiendo saludablemente y haciendo ejercicio», dijo la Dra. Margaret Spitz, investigadora principal del estudio y directora del Departamento de Epidemiología. «Aún así, nuestros resultados indican generalmente que un mayor consumo de estos alimentos redujo el riesgo de cáncer de pulmón, lo cual es una conclusión preliminar tentadora» Una de las conclusiones más fascinantes, según el Dr. Schabath, es que las personas que nunca han fumando tienen menos posibilidades de padecer la enfermedad si comen grandes cantidades de alimentos ricos en fitoestrógenos. «Cerca del 15% de los cánceres de pulmón ocurren en personas «que nunca fumaron»; además del tabaquismo pasivo, aún debemos encontrar otros factores de riesgo». El estudio parte de los hallazgos del grupo del año 2004 que indicaba que las mujeres que recibieron tratamiento hormonal sustitutivo presentaban menor riesgo de padecer cáncer de pulmón que las mujeres que no lo recibieron. Los investigadores se preguntaron si lo mismo sería cierto con alimentos que tienen bajos niveles de estrógenos naturales. Dividieron el consumo en tres categorías de alimentos con fitoestrógenos: isoflavonas (soya y sus derivados, garbanzo y trébol rojo), lignanos (centeno, linaza, zanahoria, espinaca, brócoli y otras verduras) y cumestrol (frijol, arveja/guisante/chícharo, trébol, espinaca y brotes). Luego dividieron el consumo de estos alimentos en cuartiles, de mayor a menor uso, tomando en cuenta todos los participantes. Por último compararon los dos grupos y éstas fueron algunas de las conclusiones a las que llegaron:
Los investigadores sugieren que los fitoestrógenos pueden proteger contra la aparición del cáncer de pulmón debido a que se unen a los receptores de estrógeno presentes en el tejido normal y maligno del pulmón, y esta fijación podría desempeñar un papel en la regulación o desregulación del crecimiento neoplásico. Sin embargo, no pueden decir porqué las mujeres, en general, parecían beneficiarse menos que los hombres comiendo grandes cantidades de alimentos específicos con estrógenos, o porqué los ex fumadores parecían beneficiarse menos. A pesar de que los resultados son fascinantes, los científicos advierten que se necesitan muchas más investigaciones para probar un efecto preventivo definitivo. Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). Otros artículos en el número de noviembre 2005 de OncoLog:
Pág. principal/Último número | Números anteriores | Artículos por tema | Educación del paciente ©2008 The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center |
||||||