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Tomar la iniciativa en materia de prevenciónpor Rachel Williams Las noticias sobre los hábitos en materia de salud de los estadounidenses a menudo pintan un cuadro sombrío: ejercicio insuficiente, hábitos de comer poco saludables, exámenes de detección precoz de cáncer irregulares y la lista continúa. Sin embargo, parece que un cuadro diferente está surgiendo en el M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas. Recientemente, el M. D. Anderson trasladó y amplió su Cancer Prevention Center (Centro de Prevención del Cáncer). Desde que abrió sus puertas a comienzos de este año en el nuevo Edificio de Prevención del Cáncer y duplicó el número de salas de tratamiento, el Centro de Prevención del Cáncer ha experimentado un importante aumento de pacientes. Algunos pacientes desean saber si la predisposición al cáncer de sus familias tiene un componente genético; otros quieren averiguar cuánto daño han causado el cigarrillo o el sol; otros desean un examen anual de detección precoz o consejos para prevenir el cáncer. Cualesquiera que sean sus motivos, si la gran actividad en el Centro de Prevención del Cancer puede servir de indicador, la gente no solo está escuchando el mensaje sobre prevención del cáncer sino que también está tomando medidas.
«Ya hemos visto casi 15 000 personas este año, lo cual representa un aumento del 22% con respecto al año pasado», dijo la Dra. Therese B. Bevers, profesora adjunta en el Departamento de Prevención Clínica del Cáncer y directora médica del Centro de Prevención del Cáncer. «El mayor espacio nos permite recibir más pacientes y ampliar nuestra participación en los ensayos clínicos, con inclusión de los estudios de prevención multinacionales, además de la investigación sobre prevención realizada en el M. D. Anderson». Según la Dra. Bevers, la mayoría de las personas que llegan al Centro están preocupadas por sus riesgos de tener cáncer. Es posible que tengan antecedentes familiares de cáncer o una enfermedad que implique un riesgo más alto de desarrollar la enfermedad; que sean fumadores; o que tengan una enfermedad precancerosa, como carcinoma in-situ lobular de mama. «Estos pacientes están buscando información especializada sobre riesgos de cáncer que aplique específicamente a ellos. Están solicitando estrategias de reducción de riesgo que ellos puedan implementar, y quieren recomendaciones sobre exámenes de detección precoz que tengan en cuenta los riesgos», dijo la Dra. Bevers. La Dra. Bevers eligió la especialidad de prevención del cáncer porque le gusta educar a los pacientes. «Me gusta el proceso de evaluación de riesgo y poder explicar los riesgos y cómo reducirlos», agregó. La Dra. Bevers explicó que hay tres componentes para prevenir el cáncer: evaluación de riesgos, reducción de riesgos y exámenes de detección precoz. Evaluación de riesgos de cáncerLa evaluación de riesgos mira de manera global a los factores de riesgo, con inclusión de una predisposición heredada al cáncer. «No hacemos exámenes genéticos en todos los pacientes, pero sí les evaluamos para ver quiénes deberían pasar por el proceso de orientación genética. Además, realizamos evaluaciones más formales para determinar si son necesarios los exámenes genéticos», dijo la Dra. Bevers. Los especialistas en prevención también evalúan los factores de riesgo específicos de ciertas poblaciones que pueden contribuir al riesgo de desarrollar cáncer en una persona. Usando esa información, hacen recomendaciones basadas en los riesgos. Por ejemplo, cuando evalúan una mujer de 30 años cuya madre tuvo cáncer de mama a los 35 años, determinan si necesita someterse a exámenes de detección precoz antes o más a menudo que la mujer promedio, y consideran otras opciones disponibles para reducir riesgos de acuerdo a su nivel de riesgo. Alguien con un riesgo heredado podría pensar en las opciones existentes, como la cirugía profiláctica, que una persona sin riesgo heredado no consideraría. Teniendo en cuenta el paciente y la situación, es posible que en el futuro exista la necesidad de más exámenes de detección precoz, tales como resonancias magnéticas anuales de mama y mamografías o exámenes de seguimiento en el Centro cada seis meses. Una paciente sin un factor de riesgo heredado de cáncer de mama pero que presente, por ejemplo, hiperplasia atípica en una biopsia podría recibir información para tomar tamoxifen. Se ha encontrado que este medicamento reduce la incidencia de cáncer de mama en las mujeres con mayor riesgo. «Nuestras recomendaciones son muy específicas e individualizadas y se basan en los factores de riesgo personales de un paciente», explicó la Dra. Bevers.
Reducción de riesgos de cáncerLa reducción de riesgos se centra en tres áreas: 1) dejar de fumar, 2) estilo de vida saludable (ejercicios, orientación nutricional) y 3) quimioprevención. Con respecto a la quimioprevención, el M. D. Anderson es uno de los más de 400 centros participantes en el Estudio de Tamoxifen y Raloxifene (STAR, por su sigla en inglés) para determinar el papel de estos medicamentos en la prevención del cáncer de mama. También es participante en el Ensayo de Prevención del Cáncer con Selenio y Vitamina E (SELECT, por su sigla en inglés) para el cáncer de próstata. Los resultados de estos estudios ayudarán a determinar las medidas que la gente debe tomar para reducir sus riesgos de cáncer. Exámenes de detección precoz del cáncerLos exámenes ofrecidos en el Centro incluyen mamografías, exámenes de mama, exámenes de próstata y prueba del antígeno específico de la próstata y prueba de Papanicolau. «Además de ofrecer toda la gama de exámenes de detección precoz, estamos investigando en áreas donde aún éstos no existen», dijo la Dra. Bevers. Por ejemplo, los investigadores del M. D. Anderson están realizando un ensayo clínico sobre exámenes de detección precoz de cáncer de pulmón, comparando la tomografía computarizada espiral con la radiografía para determinar si puede detectar el cáncer en una fase más temprana, cuando éste es más tratable. De manera similar, no existen exámenes de detección precoz reconocidos para le cáncer de ovario, pero un estudio en curso está evaluando cómo diferentes exámenes de sangre pueden ayudar a identificarlo en una fase más temprana y tratable. La Dra. Bevers cree que es una ventaja que el Centro de Prevención del Cáncer ofrezca el espectro completo de servicios preventivos. «Una mujer puede venir para realizar su examen de mama, mamograma y examen pélvico, mientras que en otro lugar tendría que ir a dos centros separados para hacer los exámenes. Asimismo, si identificamos una mujer con una predisposición heredada a BRCA1, estamos frente a una mayor susceptibilidad a cáncer de mama y ovario. El tener servicios combinados en el Centro de Prevención nos permite concentrarnos en todo el espectro de riesgos, y los exámenes de detección nos permiten armar el mejor plan global para la persona». Programa de diagnósticoEl Centro de Prevención del Cáncer también cuenta con algunos programas de diagnóstico, con inclusión de una clínica de mama para las mujeres que han encontrando un bulto o que tienen un mamograma anormal. También se ofrecen servicios de diagnóstico cuando existen sangrados uterinos anormales, pruebas de Papanicolau anormales y lesiones en la piel sospechosas. Si las pruebas de diagnóstico indican que el paciente no tiene cáncer, los especialistas del Centro le aconsejan, no obstante, cómo reducir el riesgo de desarrollarlo posteriormente. La Dra. Bevers explicó la importancia de estos programas de diagnóstico:«Agregamos los diagnósticos porque se derivan naturalmente de nuestro programa de detección precoz». Enfoque multidisciplinarioEl Centro de Prevención del Cáncer tiene un enfoque multidisciplinario; su personal se reune semanalmente con otros especialistas del M. D. Anderson para revisar los resultados e historias de los pacientes. Por ejemplo, si una paciente tiene lesiones benignas de mama, la Dra. Bevers y su personal consultan con radiólogos, patólogos y clínicos para determinar si las lesiones sugieren un mayor riesgo de cáncer de mama y si son completamente benignas. El objetivo del Centro de Prevención del Cáncer es ofrecer prevención especializada y, en algunos casos, diagnóstico. La Dra. Bevers dijo: «Para la gran mayoría de los pacientes, los exámenes de detección precoz se realizan en entornos de atención primaria. El Centro es único en cuanto puede ofrecer una extensión de la atención primaria dentro de un hospital oncológico. De hecho, todos los docentes en prevención general son médicos de familia que se han centrado en la prevención del cáncer. Son especialistas en prevención».Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). Otros artículos en el número de julio/agosto 2005 de OncoLog:
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