Skip to OncoLog navigation.Skip to page content. M. D. Anderson Pacientes y público - M. D. Anderson Profesionales del cáncer - M. D. Anderson Acera del M. D. Anderson Mapa del sitio - M. D. Anderson Contacte - M. D. Anderson Búsqueda - M. D. Anderson
Navegar www.mdanderson
Rule
OncoLog: Informe para médicos El informe del M. D. Anderson para médicos, sobre los avances en el tratamiento y la investigación sobre el cáncer.
Click for Patient Referral.
Navegar OncoLog    
English

Pág. principal/Último número
Números anteriores
Articulos por tema
Educación del paciente
Sobre OncoLog
Contacte OncoLog

         
Inscríbase para recibir alertas por correo electrónico

 

 

 

Spacer

Extraído de OncoLog, septiembre 2005, Vol. 50, No. 9

Foto: Dra. Elizabeth Shpall y Dr. John McMannis

Puede parecer como un caldero en ebullición, pero en realidad es un tanque lleno de nitrógeno líquido donde se conservan células germinales para trasplantes de médula ósea. Aparecen en la foto la Dra. Elizabeth Shpall (izq.), directora del Banco de Sangre del Cordón Umbilical y John McMannis, Ph.D., director de laboratorio del Banco.

Una nueva fuente de células germinales:
La sangre de cordón umbilical aumenta las opciones para los trasplantes de médula ósea.

por Don Norwood

Un trasplante de médula ósea puede significar una nueva esperanza de vida para alguien con leucemia u otra hemopatía grave. Pero todos los años, muchas personas que necesitan un trasplante no pueden recibirlo por no poder encontrar un donante compatible.

Sin embargo, una nueva fuente de células germinales ofrece una naciente esperanza para dichos pacientes: la sangre de cordón umbilical. El cordón umbilical, que antes era desechado, ahora es valorado por su riqueza en células germinales que pueden ser utilizadas en los trasplantes de médula ósea. El M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas se encuentra en la primera línea en materia de recolección y empleo de este tipo de sangre con el establecimiento del Banco de Sangre de Cordón Umbilical (BSCU).

En virtud de que el M. D. Anderson cuenta con el programa de trasplante de células germinales más grande del mundo, el establecimiento de un BSCU fue un paso lógico, según declaraciones de la Dra. Elizabeth Shpall, profesora en el Departamento de Sangre y Trasplante de Médula Ósea y directora del BSCU. Oficialmente en operación desde abril, el nuevo BSCU recoge cordones umbilicales de parturientas, que han dado su autorización a tal efecto, en hospitales seleccionados de Houston. Los cordones umbilicales son recogidos inmediatamente después del parto y la sangre es extraída, procesada, congelada e inventariada. Luego se pone a disposición de centros de trasplante en todo el mundo.

«Recogemos los cordones umbilicales del hospital y los traemos para ser analizados como lo haríamos con un donante normal», dijo la Dra. Shpall. «Cuando se determina que son buenos, los congelamos y almacenamos en nuestro banco y quedan preparados como fuente de células germinales».

Una vez obtenida la acreditación, la cual está pendiente, el BSCU del M. D. Anderson se unirá a varios registros de trasplantes, comenzando con el National Marrow Donor Program (Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea). En la actualidad, el banco es miembro de NETCORD, el cual mantiene mundialmente una base de datos de sangre de cordón umbilical. Mediante estos registros, los tipos de antígenos de los leucocitos humanos (HLA, por su sigla en inglés) de las muestras de sangre quedan a disposición de todo el mundo.

Actualmente, el BSCU del M. D. Anderson está asociado con el Women’s Hospital of Texas y está negociando otra asociación con el Ben Taub General Hospital, los cuales se encuentran cerca del M. D. Anderson. Estas asociaciones aseguran no sólo una abundante fuente de sangre de cordón umbilical, sino también sangre de una población muy diversa, aumentando las posibilidades de que se encuentre un donante compatible para un paciente determinado.  

Foto:  La Dra. Elizabeth Shpall y Sufira Khan procesando sangreFoto: Sufira Khan almacenando sangre

La Dra. Elizabeth Shpall (de pie, der.) observa mientras Sufira Kiran, técnica de laboratorio, procesa la sangre extraída de un cordón umbilical y luego la deposita en el tanque de almacenamiento completamente automatizado del Banco.

La primera opción de trasplante para un enfermo de leucemia es siempre la médula ósea de un hermano. Sin embargo, sólo un paciente de cada tres o cuatro tiene un hermano que sea compatible. La siguiente opción es el Programa Nacional de Donantes de Médula Ósea, que encuentra muestras de médula ósea con tipos de HLA compatibles para cerca del 65% de los solicitantes. Esta vía ofrece menos esperanza para las minorías, debido a que la mayoría de los donantes en los registros son personas blancas descendientes de europeos occidentales. En comparación, las muestras de sangre de cordón umbilical se recogen de un grupo más variado de donantes, lo cual crea opciones para aquellos que de otra manera tendrían pocas esperanzas de encontrar un donante compatible.

Por otra parte, los pacientes que reciben células germinales de cordón umbilical tienen menos posibilidades de contraer la enfermedad injerto contra huésped que aquellos que reciben células germinales de médula ósea, debido a la inmadurez de dicha sangre. Los células germinales de cordón umbilical parecen funcionar particularmente bien en conjunción con la fludarabina cuando se compara ésta con otros antineoplásicos. Otra ventaja más de los trasplantes de células germinales de cordón umbilical es que pueden ser usados para tratar inmunodeficiencias y enfermedades genéticas. En especial, estos trasplantes han demostrado que pueden corregir deficiencias neurológicas en quienes padecen la enfermedad de Krabbe, dijo la Dra. Shpall.

La sangre de cordón umbilical presenta sus desventajas: concretamente, tiene menos células germinales que la médula ósea y la sangre periférica, haciendo que el trasplante tarde más en prender. Sin embargo, dos estudios recientes publicados en The New England Journal of Medicine indican tasas de supervivencia similares en una comparación entre trasplantes de sangre de cordón umbilical y trasplantes de médula ósea de donantes no emparentados. Los investigadores del M. D. Anderson están buscando la manera de contrarrestar el tiempo que tarda en prender.

«El paciente está especialmente en peligro hasta que el trasplante haya prendido», dijo la Dra. Shpall. «Por este motivo, nuestro laboratorio se ha concentrado durante una década en tratar de expandir las células germinales de cordones umbilicales ex vivo antes de implantarlas. Tenemos ensayos clínicos observando dos estrategias de expansión distintas, y estamos a punto de comenzar un tercero que creemos será el más prometedor».

«Básicamente, tomamos un cordón umbilical, extraemos las células germinales y las combinamos en el laboratorio con vitaminas y factores de crecimiento, expandiendo en 100 veces las células germinales que nosotros creemos son necesarias para el trasplante. Luego infundimos células expandidas en lugar de células no manipuladas. Aún es muy pronto para saber si esto dará resultados, pero las conclusiones preliminares son alentadoras».

Debido a que el riesgo principal hasta que el trasplante haya prendido es el de contraer una infección potencialmente mortal, los investigadores del Departamento de Sangre y Trasplante de Médula Ósea han ampliado su estudio de la sangre de cordón umbilical incluyendo a los linfocitos T presentes en ella. La Dra. Shpall indicó que esto sería un importante centro de interés en las investigaciones futuras del departamento.

«Estamos trabajando intensamente para tratar de reducir las infecciones en los pacientes que han recibido un trasplante, por lo cual otra área de investigación en nuestro laboratorio es expandir los linfocitos T de la sangre de cordón umbilical. Tomamos una fracción del cordón y expandimos los linfocitos T. Una vez que confirmamos en el laboratorio que dichos linfocitos T son potencialmente eficaces, hacemos planes para infundirlos por separado en el paciente para reforzar su sistema inmunitario, con la esperanza de que se restablecerá más rápido después del trasplante. Esa es un área de importancia fundamental que, si tiene éxito, conducirá a importantes mejoras en la evolución de los receptores de trasplantes de sangre de cordón umbilical».

Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).

Otros artículos en el número de septiembre 2005 de OncoLog:

TopARRIBA

Pág. principal/Último número | Números anteriores | Artículos por tema | Educación del paciente
Sobre OncoLog | Contacte OncoLog | Inscríbase para recibir alertas por correo electrónico

©2008 The University of Texas M. D. Anderson Cancer Center
1515 Holcombe Blvd., Houston, TX 77030
1-877-MDA-6789 (USA) / 1-713-792-3245  
 Derivación de pacientes   Declaraciones legales   Política de privacidad

Derivacíon de pacientes