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Extraído de OncoLog, abril 2006, Vol. 51, No. 4

Se revisan las pautas para los exámenes de detección precoz del cáncer: mano a mano con la Dra. Therese Bevers

por Martha Morrison

Foto: Dra. Therese B. Bevers

Dra. Therese B. Bevers

¿Cómo afectan las recientes investigaciones nuestras recomendaciones relativas a los autoexámenes de mama? ¿Es beneficioso para las mujeres hacer mensualmente estos autoexámenes? ¿Es apropiado decirles a algunas pacientes que nunca más van a necesitar una prueba de Papanicolaou (Pap)? Estas son algunas de las interrogantes más importantes que los médicos del M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas consideraron cuando actualizaron las pautas para los exámenes de detección precoz del cáncer (consultar el artículo siguiente; también se encuentran en www.mdanderson.org/
patients_public/prevention
). Si bien es cierto que la mayoría de las pautas  siguieron iguales, se hicieron cambios a las pautas relativas a mamas y cuello de útero. Le solicitamos a la Dra. Therese B. Bevers, directora médica del Centro de Prevención del Cáncer en el M. D. Anderson Cancer Center, que nos hablara sobre estos cambios y nos explicara cómo los médicos pueden hacer mejor uso de dichas pautas.

P: ¿Cuál es el papel de los médicos de atención primaria al interpretar las pautas para los exámenes de detección precoz del cáncer?

Dra. Bevers: A pesar de que los pacientes pueden ver las pautas, son los médicos quienes tienen que interpretarlas a la luz de las circunstancias de cada paciente. Las pautas son para las personas con riesgo promedio, para una parte del cuerpo específica y no se aplican a todos. Los médicos pueden determinar si las pautas son apropiadas para un paciente en particular o no. Ellos conocen a sus pacientes y pueden decidir si alguien presenta riesgo promedio y si las pautas son apropiadas, o si un paciente presenta un riesgo mayor y necesita algo diferente.

Debemos ajustar nuestras recomendaciones a los riesgos de nuestros pacientes para un tipo en particular de cáncer, a sus otras afecciones y a sus expectativas de vida. Por ejemplo, si una mujer tiene una cardiopatía y no puede tolerar el tratamiento, no sería apropiado que se hiciese una mamografía.

Los doctores y los pacientes tienen que hablar una y otra vez sobre los factores de riesgo. Si los factores de riesgo cambian, necesitamos reconsiderar y tal vez cambiar las recomendaciones.

P: Las mujeres que han tenido histerectomías completas, ¿necesitan aún así los exámenes de detección precoz del cáncer de cuello de útero?

Dra. Bevers: Algunos grupos creen que una mujer que ha tenido una histerectomía completa puede parar los exámenes de detección del cáncer de cuello de útero, salvo que la histerectomía haya sido originada por cáncer de cuello o una condición precancerosa. No obstante, estábamos preocupados de que esto no tomaría en cuenta la posibilidad de que los factores de riesgo cambien con el transcurso de la vida. Por cierto, reconocemos que al vivir más tiempo las mujeres pueden tener nuevas parejas sexuales más adelante. Estas nuevas parejas crean nuevas posibilidades de exposición al virus de los papilomas humanos, la principal causa de cáncer de cuello de útero.

Como médicos, tenemos que reconsiderar periódicamente los factores de riesgo de una mujer: no podemos decir rotundamente que una mujer en particular nunca más va a necesitar una prueba de Papanicolau. Por lo tanto, para mantener a los médicos en la ecuación, las pautas del M. D. Anderson dicen que a partir de los 30 años, un médico y una paciente pueden elegir hacer la prueba de Papanicolaou con menos frecuencia que anualmente, dependiendo de sus factores de riesgo y suponiendo que ha tenido tres o más exámenes anuales consecutivos con resultados normales.

Los médicos desempeñan un rol crucial en aplicar las pautas y deberían hablar regularmente sobre el tema con sus pacientes.

P: Un estudio muy importante realizado en Shanghai (Journal of the National Cancer Institute, 2 de octubre de 2002) evaluó la eficacia de instruir a las mujeres sobre cómo hacer los autoexámenes de mama. Los resultados ayudaron a establecer las nuevas pautas del  M. D. Anderson en esta materia. ¿De qué se trataba el estudio y qué se aprendió de él?

Dra. Bevers: Resulta interesante que el estudio de Shanghai demostró que el instruir a las mujeres sobre la manera de hacer los autoexámenes de mama no cambiaba los resultados relativos al cáncer de mama. El estudio dividió a 266 040 participantes en dos grupos y les hizo un seguimiento de 10 años. El grupo de intervención recibió instrucciones sobre cómo realizar el autoexamen, asistió a sesiones de refuerzo y se le recordó de hacer los autoexámenes mensualmente. El segundo grupo, o grupo de control, no fue educado con respecto a los autoexámenes.

En última instancia, los investigadores hallaron que se detectó el mismo número de tumores de mama en los dos grupos. Sorprendentemente, el estudió halló que los tumores en el grupo de intervención no fueron diagnosticados en un estadio más precoz que en el grupo de control, y que la tasa de mortalidad por cáncer de mama en los dos grupos era igual. Hasta había un inconveniente con los autoexámenes: el grupo de intervención de hecho tuvo más resultados positivos falsos que el grupo de control.

Lo que es más importante, a pesar de que las mujeres en el grupo de control no recibieron instrucciones acerca de los autoexámenes, aún así pudieron hallar bultos en sus mamas. Esto nos dice que las mujeres no necesitan que les enseñen como examinar sus mamas ya que las personas tocan su cuerpo, consciente o inconscientemente, y que llamarán a sus médicos si notan algo inusual.

Se han gastado anualmente millones de dólares para enseñarles a las mujeres cómo realizar los autoexámenes de mama – desde grandes centros oncológicos hasta hospitales locales, desde el tiempo en el consultorio del médico hasta la producción de tarjetas para usar en la ducha. Se ha puesto tanto esfuerzo, y ahora el estudio de Shanghai indica que aún sin enseñarles una técnica, las mujeres pueden encontrar bultos en las mamas. ¿No sería mejor gastar el dinero en la promoción de exámenes de detección precoz que se sabe son beneficiosos?

P: El M. D. Anderson ahora recomienda «prestar atención a las mamas». ¿Qué significa y en qué se diferencia de los «autoexámenes de mama»?

Dra. Bevers: «Prestar atención a las mamas» significa que una mujer debe familiarizarse con sus mamas para notar cualquier cambio e informarle a su médico sin demoras.

El término «examen» implica que usted está tomando un examen y que hay una manera correcta y otra incorrecta de hacerlo, lo cual es intimidante y hasta les quita las ganas de hacerlo a algunas mujeres. No hay una manera incorrecta de que una mujer busque cambios en sus mamas. Cuando las mujeres me dicen «no hago los autoexamenes porque no sé como hacerlos», yo les aseguro que ellas conocen sus mamas mejor que nadie y que están en la mejor posición para identificar cualquier cambio. 

Algunas mujeres dicen que sus mamas tienen bultos por naturaleza y que les preocupa el no poder distinguir entre eso y un tumor. Yo les digo que lo más probable es que podrán hacerlo, y uso este ejemplo como ilustración: les digo que imaginen que levantan una bolsa de uvas y que tocan los bultos y protuberancias de las uvas. Les explico que sus mamas están formadas por numerosos lóbulos y que es natural que sientan los bultos, como la bolsa de uvas. Después, les pido que imaginen que una piedra o bolita ha sido agregada a la bolsa de uvas. Ellas notarían que había algo inusual o diferente allí, ¿no es cierto? Y lo mismo sucede con las mamas. Si algo se siente diferente, las mujeres podrán distinguirlo de los bultos normales.

Este mensaje tranquiliza a las mujeres. Ellas saben qué es «lo normal», y son las que tienen más probabilidades de notar algo diferente que pueda indicar un problema.

P: ¿Qué les diría a los médicos que pueden ser reacios a recomendar el «prestar atención a las mamas» en lugar de los «autoexamenes de mama»?

Dra. Bevers: Los médicos deberían sentirse aliviados de que ya no tienen la responsabilidad de enseñarles a las mujeres cómo hacer los autoexámenes de mama. A menudo los médicos no tenían tiempo de hacerlo. Ahora tienen la tranquilidad de saber que aún sin enseñarles a examinar sus mamas, las mujeres notarán un problema. La mayoría de las mujeres que encontraron bultos cancerosos no estaban haciendo autoexámenes, sino que los encontraron naturalmente, mientras se duchaban o se cambiaban de ropa.

Con el concepto de «prestar atención a las mamas» ganan todos, la paciente y el médico. La paciente se siente tranquila de que notará un cambió y no tiene que preocuparse si se está examinando correctamente. Y el médico se puede concentrar en otras cuestiones importantes durante las consultas. Hay muchos exámenes de detección precoz y medidas preventivas sobre los cuales se puede hablar con las pacientes, de manera que si uno de ellos no es útil, usemos el tiempo para hablar de las estrategias que sí ofrecen beneficios probados.

Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).

Otros artículos en el número de abril 2006 de OncoLog:

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