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Centro de endocrinología une a especialistaspor Manny Gonzales
Los diagnósticos de cáncer de tiroides son unos de los de crecimiento más rápido en los Estados Unidos, particularmente entre las mujeres. Sin embargo, la buena noticia es que muchos cánceres del sistema endocrino, como los de tiroides, son usualmente de crecimiento lento, y la mayoría de los pacientes con estas enfermedades tradicionalmente sobreviven a largo plazo. Pero cualquier interferencia con el delicado balance de regulación de las hormonas del sistema endocrino y las funciones vitales que estas hormonas desempeñan pueden resultar en enfermedades crónicas que requieren tratamiento a largo plazo y cuidado de seguimiento. Antes de someterse a una operación o a cualquier otra forma de tratamiento, es posible que los pacientes con tumores endocrinos necesiten una evaluación endocrina cuidadosamente coordinada y atención médica para encarar los problemas hormonales, y la colaboración de una variedad de especialistas. En el M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, la colaboración entre múltiples disciplinas en el tratamiento de tumores endocrinos y trastornos endocrinos relacionados con el cáncer no es nueva. Tres de dichos médicos, junto con sus colegas, han estado trabajando unidos por años para tratar estas enfermedades: el Dr. Steven I. Sherman, profesor en el Departamento de Neoplasias Endocrinas y Trastornos Hormonales; el Dr. Gary L. Clayman, profesor en el Departamento de Cirugía de Cabeza y Cuello; y la Dra. Nancy D. Perrier, profesora adjunta en la Sección de Cirugía de Tumores Endocrinos en el Departamento de Cirugía Oncológica. Como estos doctores habían estado colaborando sólo en un espacio «virtual», existía una necesidad creciente de tener un espacio físico en común donde los endocrinólogos, cirujanos, oncólogos médicos, oncólogos radioterápicos y especialistas en medicina nuclear pudieran abordar los problemas individuales de sus pacientes y colaborar en materia de investigación y ensayos clínicos. Por esta razón, el Centro de Endocrinología abrió sus puertas en septiembre de 2006, con el Dr. Sherman como su director médico y los Dres. Clayman y Perrier como directores médicos adjuntos, quedando en claro el importante papel que cada uno de sus departamentos desempeña en el laboratorio y los programas clínicos en el nuevo centro. «El Centro de Endocrinología es, de hecho, una manifestación de lo que los médicos del M. D. Anderson han estado haciendo durante más de una década», expresó el Dr. Sherman. «Pero una de las razones que llevaron a la creación del centro fue la demanda creciente por servicios, impulsada mayormente por un crecimiento en la población clínica, junto con nuevas oportunidades de investigación de enfoques innovadores para diagnosticar y tratar a estos pacientes» Posibles razones subyacentes a la mayor incidencia A pesar de que algunos estudios han sugerido que el aumento en la incidencia de cáncer de tiroides se debe a la lluvia radioactiva de las pruebas nucleares, otros lo atribuyen a los adelantos del diagnóstico por la imagen que han posibilitado una mejor detección.
Cualquiera que sea la causa, este año 35 000 estadounidenses serán diagnosticados con la enfermedad, un aumento con respecto a los 31 000 del año pasado. Históricamente, la mayoría de los pacientes con la enfermedad viven lo suficiente como para morir de otra causa. Para los que parecen estar curados, queda un riesgo de recurrencia a largo plazo. «Aquí tenemos pacientes cuyo cáncer de tiroides volvió a aparecer a los 30 o 40 años despues de haber sido tratados», dijo el Dr. Sherman. «Por este motivo, la naturaleza de nuestro programa es tal que tenemos un número creciente de pacientes que llegan a nosotros, y muchos de ellos sobreviven a largo plazo. El programa clínico ha crecido en virtud de ese único hecho». El tratamiento de trastornos endocrinos debido al cáncer y a otras causas El principal foco de atención del nuevo centro es el tratamiento del cáncer de tiroides y otros tumores endocrinos, pero también se enfoca en otros tipos de trastornos endocrinos, que pueden ser causados o agravados por cánceres en otras partes del cuerpo o por los efectos secundarios relacionados con los tratamientos. Adelantarse a dichos efectos secundarios y tratarlos lo antes posible es esencial para optimizar la evolución de los pacientes. «La mitad de lo que hacemos son consultas con pacientes del M. D. Anderson que están siendo tratados por otros cánceres», manifestó el Dr. Sherman. Como ejemplo, señala el hecho de que entre un 25% al 35% de los pacientes hospitalizados del M. D. Anderson tienen diabetes; por lo tanto, el departamento cuenta con tres endocrinólogos que se concentran en el tratamiento de la diabetes en colaboración con otros especialistas en otras partes de la institución. Colaboración en el laboratorio y en la clínica para combatir la enfermedad La apertura del Centro de Endocrinología también fue impulsada por la necesidad de dar cabida a la creciente actividad en materia de investigación y ensayos clínicos generada por los departamentos colaboradores. El Centro de Endocrinología es actualmente hogar de uno de los mayores programas de ensayos clínicos en el país para pacientes con tumores endocrinos, particularmente para cáncer de tiroides. Esta enfermedad preocupa especialmente porque no ha habido una disminución en su tasa de mortalidad desde que se introdujo el tratamiento con yodo radioactivo en la década de 1940. «Para otros tipos de cáncer, las tasas de mortalidad están disminuyendo en general», dijo el Dr. Sherman. «Pero eso no es el caso con el cáncer de tiroides. En realidad, en los hombres, la tasa de mortalidad ha aumentado». El programa activo de ensayos clínicos en el M. D. Anderson presenta un conjunto de opciones totalmente diferentes y hasta el momento no disponibles para los pacientes con cáncer de tiroides y otros tumores endocrinos. «Hemos visto la rápida expansión de los ensayos clínicos para el cáncer de tiroides en el M. D. Anderson, y eso refleja una tendencia nacional, que en gran medida, hemos estado liderando», expresó el Dr. Sherman. En los últimos años, mucha de la investigación en este campo se ha desplazado hacia el desarrollo de terapias dirigidas debido a que muchas enfermedades endocrinas, entre ellas algunos tumores endocrinos, son causadas por mutaciones genéticas heredadas. El concepto de dirigir terapias a una anormalidad molecular está siendo estudiado en muchos cánceres, pero en realidad, según el Dr. Sherman, algunas de las terapias dirigidas desarrolladas recientemente pueden ser potencialmente más eficaces contra algunas formas de cáncer de tiroides. Lo que ya se sabe sobre la genética del cáncer de tiroides debería ayudar a acelerar el proceso de conectar las anormalidades genéticas de los tumores con el tratamiento, dijo el Dr. Sherman.
Se está realizando el mayor ensayo clínico multicéntrico hasta la fecha de cáncer de tiroides, un ensayo de fase II para determinar la eficacia del difosfato de motesanib, un prometedor inhibidor oral de multicinasas. Se está llevando a cabo otro ensayo de fase II con decitabina, un inhibidor de la metilación de ADN, recientemente usado contra la leucemia en el M. D. Anderson. El objetivo del estudio sobre la decitabina es determinar si el medicamento puede inducir una respuesta al yodo radioactivo en tumores de tiroides que no respondieron previamente a dicho tratamiento. El asesoramiento genético extiende su alcance La creación del Centro de Endocrinología también ofrece la oportunidad exclusiva de integrar el asesoramiento genético y los exámenes de detección precoz en los tratamientos de pacientes con trastornos endocrinos. Con tal fin, la asesora en genética del Centro de Endocrinologiá, Theresa A. Rich, M.S., se reúne con los pacientes en la clínica junto con los clínicos. Les habla sobre los factores de riesgo relacionados con los antecedentes familiares y las opciones disponibles en materia de pruebas genéticas y exámenes de detección precoz. Por ejemplo, el hecho de que un paciente con cáncer de tiroides tenga antecedentes familiares de cálculos renales podría sugerir que el cáncer forma parte de una enfermedad heredada, llamada neoplasia endocrina múltiple tipo II. El asesor en genética trata de descubrir tales síndromes no diagnosticados previamente y que generalmente podrían no ser encontrados, información ésta que podría ser valiosa para otros integrantes de la familia. Se está planificando más espacio para clínicas y una ampliación del programa de detección precoz para los pacientes con alto riesgo de presentar síndromes endocrinos heredados. «Lo que estamos proponiendo para el futuro es el desarrollo de programas clínicos y de investigación que relacionen el cuidado del paciente, los antecedentes del paciente, los tumores, la anatomía patológica y los datos clínicos», dijo el Dr. Sherman, «porque los tumores endocrinos representan realmente una gran oportunidad para desarrollar una medicina individualizada y personalizada».Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos). Otros artículos en el número de abril/mayo 2007 de OncoLog:
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