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| Extraído de OncoLog, marzo 2008, Vol. 53, Nro. 3 |
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Ensayo de fase III para probar un medicamento para evitar la recurrencia del linfoma de células B grandes
Se ha lanzado un ensayo clínico de un tratamiento experimental para evitar las recurrencias en pacientes con un tipo de linfoma no Hodgkin. El estudio de fase III de enzastaurina investigará la capacidad del medicamento de evitar recaídas e incrementar la supervivencia total y libre de enfermedad en pacientes con linfoma difuso de células B grandes. En la actualidad, no existen tratamientos aprobados para ayudar a prevenir recaídas en dichos pacientes.
«Debido a que no existe ningún medicamento para evitar recaídas en pacientes de alto riesgo con linfoma de células B grandes, necesitamos identificar un tratamiento efectivo de mantenimiento», manifestó el Dr. Luis Eduardo Fayad, el investigador principal del ensayo del M. D. Anderson y un profesor adjunto en el Departamento de Linfoma y Mieloma.
En la actualidad se esta llevando a cabo el estudio de enzastaurina (denominado Preventing Relapse in Lymphoma Using Daily Enzastaurin [PRELUDE]; Prevención de recaídas en linfoma por medio del uso diario de enzastaurina) en el M. D. Anderson y en más de 150 sitios. Los participantes cuentan con una posibilidad del 66% de recibir un tratamiento con enzastaurina a diario por 3 años y una posibilidad del 33% de recibir un placebo.
El régimen estándar de quimioterapia para el linfoma de células B grandes se conoce como R-CHOP (rituximab, ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisolona), pero casi la mitad de los pacientes que logran una remisión con este régimen experimentan una recurrencia de la enfermedad dentro de 3 años.
Los efectos adversos informados en un estudio de fase II de enzastaurina incluían fatiga y nauseas. No se informaron muertes o interrupción del tratamiento por toxicidad. Entre los criterios de inclusión para el estudio PRELUDE se incluyen un diagnóstico clínico de linfoma difuso de células B grandes; la finalización reciente de R-CHOP; remisión de la enfermedad; y un alto riesgo de recurrencia de la enfermedad como lo define el International Prognostic Index (Índice Pronóstico Internacional).
Para más información, comuníquese con el Dr. Fayad a través de lefayad@mdanderson.org o al 713-792-2860, o busque “PRELUDE” en www.clinicaltrials.gov.
Medicamento contra el cáncer de riñón y de hígado también podría poseer beneficios antileucémicos
Los investigadores del M. D. Anderson recientemente descubrieron que sorafenib, un medicamento utilizado para tratar el cáncer de riñón y de hígado, también apunta a una mutación en la cinasa que se encuentra activa en alrededor de un tercio de los pacientes que sufren de leucemia mielógena aguda (AML, por sus siglas en inglés), la forma más común y letal de leucemia en adultos.
«Los pacientes con AML y con esta mutación poseen un pronóstico especialmente malo, de manera que este medicamento altamente dirigido aparenta constituir un avance significativo hacia el tratamiento de la leucemia», afirmó el Dr. Michael Andreeff, Ph.D., un profesor en los departamentos de Leucemia y de Trasplante de Células Madre y Terapia Celular del M. D. Anderson.
En un ensayo clínico de fase I, sorafenib redujo el porcentaje medio de células leucémicas que circulaban por la sangre de un 81% a un 7,5% y en la médula ósea de un 75,5% a un 34% entre pacientes con AML y con FLT3-ITD, una mutación del gen FLT3 de tirosina cinasa. En dos pacientes, el porcentaje de células leucémicas circulantes cayó a cero.
Los pacientes en el ensayo clínico aún no han experimentado efectos adversos considerables, de manera que no se ha alcanzado la máxima dosis tolerada, declaró el Dr. Andreeff. Sorafenib no surte gran efecto en células de pacientes con FLT3 normal, y el medicamento no interfiere con la formación normal de células sanguíneas.
Sorafenib apunta al crecimiento de células tumorales y a la angiogénesis al dirigirse a dos clases de cinasas. Mientras que la capacidad del medicamento de inhibir múltiples cinasas probablemente justifica sus efectos antileucémicos, manifestó el Dr. Andreeff, los mecanismos moleculares exactos involucrados requieren más estudio.
«Aquí encontramos una gran respuesta contra una mutación importante, pero sorafenib por sí sola no curará a los pacientes», afirmó el Dr. Andreeff. Él y sus colegas planean examinar las combinaciones de sorafenib en contraste con otras enfermedades con la mutación FLT3-ITD.
Actualmente, un ensayo clínico de fase I/II que combina sorafenib con la quimioterapia estándar para AML, idarrubicina y citosina arabinosida, esta en curso en el M. D. Anderson. El Dr. Jorge Cortés, un profesor del Departamento de Leucemia del M. D. Anderson, dijo que los pacientes con AML recurrente y aquellos nuevamente diagnosticados con la enfermedad son elegibles para participar en el estudio. A medida que la investigación de la inocuidad e incremento escalonado de la dosis evoluciona, se espera que sorafenib se encuentre disponible para otros pacientes y asuma una función en el tratamiento de primera línea.
TEP/TC podría proporcionar una mejor detección de la diseminación del cáncer de mama inflamatorio
Una técnica de diagnóstico por imagen capaz de señalar células cancerosas activas en el cuerpo resulta efectiva en la detección de la diseminación de una forma extraña pero muy invasora de cáncer de mama, informaron recientemente las investigadores del M. D. Anderson. La técnica es TEP/TC, una combinación de la tomografía por emisión de positrones y la tomografía (axial) computarizada.
Estudios recientes mostraron que la TEP/TC podría identificar el funcionamiento de un tratamiento contra el cáncer al revelar células residuales cancerosas activas en el cuerpo. Los investigadores decidieron probar si dicho diagnóstico por imágenes asimismo podía detectar la diseminación del cáncer de mama inflamatorio, que representa tan solo 1%–5% de todos los tipos de cáncer de mama pero que resulta más probable de ser diagnosticado después de metástasis que la mayor parte.
En un estudio de 41 mujeres con cáncer de mama inflamatorio recientemente diagnosticado, la TEP/TC identificó correctamente las metástasis el 95% de las veces, como se confirmó por medio de biopsia o imágenes correlativas. Los estudios por TEP/TC resultaron precisos en un 98% en lo que concierne al hallazgo de la diseminación a nódulos linfáticos locales. El método resulta más exacto—y rápido—que las modalidades tradicionales para la detección de metástasis, que incluyen TC, gammagrafía ósea de cuerpo entero, ecografía y imaginología por resonancia magnética.
En la TEP/TC, al paciente primero se le inyecta una sustancia de la glucosa marcada radiactivamente, que se absorbe por medio de células tumorales metabólicamente activas. Una TEP luego detecta la radiación emitida por estas concentraciones de glucosa, y la imagen obtenida se enlaza con un estudio anatómicamente detallado por TC. En la imagen combinada, los tumores se exhiben como manchas brillantes sobre lo que esencialmente es una imagen por rayos X clara y precisa de las estructuras corporales.
La Dra. Selin Carkaci, una profesora adjunta de radiología diagnóstica y presentadora de la investigación, declaró que los ensayos a gran escala de TEP/TC en el cáncer de mama inflamatorio podrían modificar la manera de diagnosticar y seguir la enfermedad.
Dos proteínas demuestran capacidad de destruir supresor tumoral en conjunto
Los investigadores del M. D. Anderson han descubierto que dos proteínas que fomentan el crecimiento de células cancerosas trabajan de manera conjunta para anular la protección de un supresor tumoral esencial al forzarlo fuera del núcleo celular y luego instruir al cuerpo su destrucción.
Los hallazgos podrían conducir a blancos terapéuticos nuevos para el cáncer centrado en FOXO3a, un miembro de la familia forkheadde proteínas de supresión tumoral. FOXO3a se encuentra inactivo en alrededor del 80% de los tumores mamarios, y es probable que se encuentre inactivo en otros tumores sólidos debido a que tres vías oncogénicas principales se dirigen al mismo en forma separada, estableció Mien-Chie Hung, Ph.D., director del Departamento de Oncología Celular y Molecular del M. D. Anderson y autor principal de la investigación.
FOXO3a y otras proteínas de la familia forkhead poseen una estructura conocida como la caja del forkhead que les permite conectarse con el ADN y a su vez activar o reprimir genes involucrados en la supresión de tumores y en la reparación del ADN. El Dr. Hung y sus colegas descubrieron que ERK, una conocida oncoproteína, ataca a FOXO3a por medio de la adhesión de grupos fosfato al mismo. Dicho FOXO3a fosforilado se elimina del núcleo y por ende no puede cumplir su función como proteína de supresión tumoral.
Los estudios de laboratorio llevados a cabo por el equipo revelaron que una segunda y conocida proteína oncogénica, MDM2, completa el ataque a FOXO3a por medio de la adhesión de una cadena de proteínas dirigidas, conocidas como ubiquitinas, al FOXO3a fosforilado. Esto lo marca para la destrucción por la vía de degradación ubiquitina-proteasoma.
Al poseer un amplio conocimiento de que tanto ERK como MDM2 poseen funciones que fomentan el cáncer, esta investigación muestra por primera vez que las dos trabajan en conjunto en contra de la supresión tumoral, declaró el Dr. Hung.
En una muestra de 125 tumores de cáncer de mama, la expresión de MDM2 y la baja expresión de FOXO3a se asociaron con tumores en grados más elevados. Experimentos adicionales mostraron que las células con cáncer de mama tratadas con FOXO3a en buenas condiciones e inyectadas en ratones dieron como resultado volúmenes de tumores apenas mensurables después de 56 días. Sin embargo, los tumores en los ratones inyectados con células que poseían una versión incapacitada del supresor tumoral resultaron extensos.
Además de ERK, los investigadores identificaron a AKT y IKKb como proteínas cancerígenas que se dirigen a FOXO3a a través de la fosforilación. «Al menos una de estas tres vías se mantiene activa en alrededor del 80% de las clases de cáncer con tumores sólidos», afirmó el Dr. Hung. «ERK sólo representa el 30% de los diferentes tipos de cáncer humano».
Hasta el momento, los agentes terapéuticos apuntaron a las tres proteínas por separado. «Pero la activación del blanco de la familia forkhead correspondiente a estas proteínas, FOXO3a, obraría en contra de las tres. El fortalecimiento de FOXO3a podría significar una efectiva estrategia terapéutica», estableció el Dr. Hung.
Los resultados se publicaron en el número 10 del mes de febrero de Nature Cell Biology.
Para más información sobre este tema o si tiene preguntas sobre los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a askMDAnderson al (877) MDA-6789.
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