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Dejar de fumar
Beneficios de dejar de fumar Dejar de fumar tiene beneficios tanto a corto como a largo plazo. Al cabo de pocos meses de abandonar el hábito, los fumadores más antiguos mejoran la circulación sanguínea y la función pulmonar, y sufren menos tos. Como grupo, los ex fumadores que no han fumado durante 1 año tienen solo la mitad del riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que los fumadores. Quienes no han fumado durante 5 años tienen la mitad del riesgo de sufrir cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga en comparación con los fumadores, y el mismo riesgo de padecer cáncer cervical que las personas que jamás han fumado en su vida. Los que dejaron de fumar hace 15 años tienen el mismo riesgo de sufrir enfermedades cardíacas que aquellos que nunca fumaron. Incluso después de un diagnóstico de cáncer, no es demasiado tarde para dejar de fumar. Los estudios han demostrado que los pacientes con cáncer de pulmón que continúan fumando durante el tratamiento tienen efectos secundarios más graves, tasas de respuesta al tratamiento más bajas, menores índices de supervivencia a 5 años, y un mayor riesgo de recurrencia de cáncer de pulmón que los pacientes que dejan de fumar. Ayudas para dejar de fumar Dejar de fumar es importante, pero no es fácil. La nicotina, la sustancia de los cigarrillos que lo mantiene al fumador físicamente adicto, es extremadamente poderosa. Además, el hábito de fumar está profundamente arraigado en la vida diaria. Superar la adicción al tabaco requiere determinación, pero no es necesario depender exclusivamente de la fuerza de voluntad. A continuación incluimos algunos de los recursos disponibles para ayudarle a dejar de fumar. Terapias de reemplazo de nicotina
Las terapias de reemplazo de nicotina comunes, como parches, goma de mascar y pastillas, pueden adquirirse sin receta en farmacias y supermercados. El parche de nicotina suele ser la mejor opción para los fumadores empedernidos, ya que libera un flujo constante de nicotina en una dosis baja. La goma de mascar y las pastillas mantienen ocupada la boca sin cigarrillo y son especialmente útiles para las personas que habitualmente fuman en momentos determinados, como después de cenar o con el café de la mañana. Los cigarrillos electrónicos se asemejan a los cigarrillos, pero no contienen tabaco. Las dosis de nicotina y otros aditivos varían entre las distintas marcas de cigarrillos electrónicos. La seguridad de estos cigarrillos no ha sido establecida, y no están aprobados como una terapia de reemplazo de nicotina por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos. Algunas terapias de reemplazo de nicotina están disponibles con receta médica. El rocío nasal de nicotina es similar a cualquier rocío nasal para tratar la congestión nasal o las alergias. Este producto suministra una sola dosis de nicotina de acción rápida y puede utilizarse en el preciso instante en que aparece el ansia de fumar. El inhalador de nicotina funciona como un inhalador para el asma: se coloca en la boca y se respira profundamente. Al igual que el rocío nasal, ofrece una dosis medida de nicotina de acción rápida, en el momento que más se necesita. Al considerar sus opciones para la terapia de reemplazo de nicotina tenga en cuenta que, al igual que los cigarrillos, estos agentes contienen nicotina, lo cual puede causar efectos secundarios en algunas personas. Antes de usar cualquier terapia de reemplazo de nicotina, consulte a su médico. Medicamentos sin nicotina Su médico puede recetarle un medicamento no nicotínico que usted puede utilizar como reemplazo o complemento de la terapia de reemplazo de nicotina. Estos medicamentos reducen la ansiedad por la nicotina y los síntomas de abstinencia, y los estudios han demostrado que los fumadores que utilizan medicamentos no nicotínicos tienen más probabilidad de dejar de fumar que aquellos que no los toman. El bupropión (Zyban) y la vareniclina (Chantix) son los medicamentos no nicotínicos más comúnmente recetados. Algunas personas que toman estos medicamentos tienen efectos secundarios, como náuseas, insomnio o cambios de estado anímico. Su médico o farmacéutico le proporcionará detalles sobre los posibles efectos secundarios. Asimismo, si usted está tomando uno de estos medicamentos, su médico lo observará atentamente. Las terapias de reemplazo de nicotina y los medicamentos no nicotínicos funcionan óptimamente cuando se los utiliza junto con un programa de orientación conductual. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir su necesidad de fumar, pero dejar de fumar es una decisión que depende de usted. Usted debe comprometerse a cambiar los hábitos que desencadenan su hábito de fumar. Si bien cambiar de estilo de vida no es fácil, es un cambio que podría salvar su vida. — S. Moreau Para obtener mayor información, consulte a su médico, visite www.mdanderson.org, o llame a askMDAnderson al 877-632-6789. Otros artículos en el número de noviembre-diciembre 2011 de OncoLog:
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