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Tratando las disparidades de salud vinculadas al cáncer Por Zach Bohannon Muchas personas saben que factores de riesgo como fumar pueden causar cáncer, pero pocos pueden explicar porqué la incidencia de cáncer y las tasas de mortalidad varían entre las minorías étnicas y las poblaciones carentes de servicios médicos.
Comprender estas variaciones y desarrollar políticas e intervenciones dirigidas para reducir las disparidades son dos objetivos principales de esta investigación sobre las disparidades de salud. Una vez que las personas son conscientes de que las diferentes poblaciones étnicas presentan diferentes tasas de cáncer, la primera causa que viene a la mente es la genética. Sin embargo, «nuestra mejor estimación es que la biología representa sólo entre el 10% y 20% de las disparidades de salud vinculadas al cáncer», dijo el Dr. David Wetter, director del Departamento de Investigación sobre Disparidades de Salud del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas. Por consiguiente, el campo creciente de investigación sobre las disparidades de salud incluye un enfoque sobre los factores de riesgo potenciales, tal como el comportamiento y la situación socioeconómica. La amplitud de este tema hace que la investigación sea muy diversa, a pesar de que gran parte de la investigación, especialmente en relación con el cáncer, está centrada en los efectos de la alteración del estilo de vida y los programas de ayuda social. «A pesar de que existe un componente genético en las disparidades de salud,» dijo el Dr. Wetter, «el factor mucho más relevante es la influencia social». Investigación sobre las disparidades de salud Generalmente, el primer paso para comprender las disparidades de salud es cuantificar sus efectos. Por ejemplo, la Dra. Melissa Bondy, profesora del Departamento de Epidemiología, publicó recientemente un informe sobre la incidencia del cáncer de mama en las estadounidenses de origen mexicano. Ella y sus colegas descubrieron que, a pesar de que estas mujeres experimentan una tasa general de incidencia del cáncer de mama menor, el cáncer de mama que experimentan es mucho más probable que tenga una aparición temprana que aquellos casos que se presentan en otras porciones de la población. Sin embargo, las últimas pautas del U.S. Preventive Services Task Force (Equipo de Servicios de Prevención de los EE.UU.) respecto del examen de cáncer de mama recomendaron aumentar la edad en la que se debe realizar la mamografía inicial de 40 a 50 años. Estas recomendaciones pueden ser apropiadas para una población general, pero cuando se recomiendan de manera global, pueden dificultar la detección temprana del cáncer de mama en las mujeres hispanas. A pesar de que esta aparición temprana del cáncer de mama posiblemente tenga un componente genético, los investigadores sobre las disparidades de salud son muy cuidadosos a la hora de distinguir entre la biología y la raza. Como dijo el Dr. Lovell Jones, director del Centro de Investigación sobre Salud de las Minorías y profesor del Departamento de Biología Molecular y Bioquímica y del Departamento de Investigación sobre Disparidades de Salud: «La raza es un constructo social y casi no tiene ningún sentido genéticamente». Llevando la investigación a la comunidad
Además de la biología, la investigación sobre las disparidades de salud también abarca la investigación sobre la comunidad y la diversidad cultural. Uno de los objetivos del Centro de Investigación sobre la Salud de las Minorías es ayudar a integrar estos estudios diferentes. El centro apoya una amplia gama de programas diseñados para investigar y mejorar la salud de las minorías. Muchos de estos programas están orientados a la ayuda social. Por ejemplo, el centro actualmente administra un programa que explora las similitudes genéticas y culturales y las diferencias entre las comunidades afroamericanas y las comunidades de África occidental con el fin de investigar sobre las causas genéticas del cáncer de mama y educar a las mujeres sobre los factores de riesgo y los signos de advertencia del cáncer de mama. La investigación del Dr. Wetter también está dirigida a diseñar, evaluar y difundir las intervenciones conductuales. Por ejemplo, algunos de sus estudios actuales están enfocados al mejoramiento de la efectividad y el alcance de las líneas de ayuda para dejar de fumar (quitline) entre las poblaciones carentes de servicios médicos tales como los fumadores hispanos y los fumadores de los estratos socioeconómicos bajos. Las líneas para dejar de fumar ofrecen asesoramiento sobre la conducta y, en muchos casos, farmacoterapia. Desafortunadamente, las líneas para dejar de fumar son extremadamente subutilizadas por las poblaciones carentes de servicios médicos. Las asociaciones de investigación con organizaciones tales como el Distrito de Hospitales del Condado de Harris buscan expandir considerablemente la utilización de las líneas para dejar de fumar entre la población carente de servicios médicos. Disipar errores conceptuales
Otra área clave de preocupación entre los investigadores de disparidades de salud es la preponderancia de creencias falsas o engañosas sobre el origen y el tratamiento del cáncer entre algunas poblaciones. Estas creencias a veces pueden persistir a pesar de la evidencia contradictoria. Desafortunadamente, las creencias falsas llevan a muchas poblaciones carentes de servicios médicos a seleccionar opciones de tratamiento de calidad inferior o a evitar el tratamiento por completo. Asimismo, muchos individuos se niegan a participar en estudios clínicos por razones históricas asociadas a la experimentación inmoral en seres humanos. Afortunadamente, la tendencia de esta negación parece que se está revirtiendo, de acuerdo con el Dr. Harry Gibbs, Director de Diversidad del MD Anderson. Por ejemplo, una serie de grupos de enfoque revelaron que, aunque las afroamericanas de mayor edad se niegan a participar en estudios clínicos debido al infame Estudio de sífilis Tuskegee, las afroamericanas más jóvenes no comparten la misma reticencia. Esta clase de grupos de enfoques ayudan a los profesionales de la salud a comprender las creencias culturales de los pacientes y los participantes de estudios de diferente extracción social. Y al comprender estas creencias, los investigadores pueden desarrollar programas dirigidos para mejorar el reclutamiento de pacientes para estudios clínicos. Un claro ejemplo de la efectividad del reclutamiento dirigido es el Programa de Reclutamiento para Estudios Clínicos de Mujeres y Minorías del MD Anderson, que asiste a los investigadores en el diseño de programas para atraer a un amplio espectro cultural a los estudios clínicos y luego intenta retener a las poblaciones carentes de servicios médicos en estos estudios. El Dr. Wetter dijo, «Una vez que llegan al MD Anderson, las personas carentes de servicios médicos muestran las mismas tasas de participación en estudios clínicos que otras poblaciones». Atravesando barreras
A pesar de que los ensayos clínicos no siempre equivalen a un tratamiento más exitoso, sí por lo general fomentan la comunicación entre los pacientes y los médicos o enfermeras. Por ejemplo, el Dr. Jones describió un ensayo clínico en el cual un paciente diabético de una comunidad carente de servicios médicos insistió en que estaba controlando su nivel de azúcar en la sangre a pesar de que sus médicos creían que él no estaba cumpliendo. Después de algunas investigaciones, los médicos e investigadores se dieron cuenta de que el paciente no tenía refrigerador, por lo tanto, se le había dado la insulina e se le estaba inyectado, pero sin refrigeración su efectividad disminuía a cero en pocos días. «Los médicos no tienen autoridad gubernamental para garantizar el cumplimiento», dijo el Dr. Gibbs. «Tenemos que construir un lazo de confianza con nuestros pacientes». Otra barrera muy común en el tratamiento de las poblaciones carentes de servicios médicos es la diferencia cultural entre los pacientes y los proveedores de asistencia médica. El Dr. Gibbs enfatizó la importancia del entendimiento cultural, especialmente cuando surgen cuestiones relacionadas con el fin de la vida. Uno de los programas exitosos que el Dr. Gibbs ha supervisado es un taller de enfermería dedicado a estos temas. La investigación sobre disparidades de salud puede ayudar a los profesionales de la salud a comprender y tener en cuenta diversas creencias sobre el fin de la vida y otras cuestiones relacionadas con el tratamiento que pueden encontrar en un centro oncológico integral. En última instancia, el objetivo de la investigación sobre disparidades de salud del MD Anderson es eliminar las diferencias evitables en la incidencia del cáncer, la morbilidad y la mortalidad en diversos grupos de población, independientemente de si estos grupos están definidos por la situación socioeconómica, la raza, la etnicidad, el sexo, la ubicación u otros factores.
Si desea mayor información, comuníquese con la Dra. Melissa Bondy al 713-794-5264, el Dr. Harry Gibbs al 713-563-5367, el Dr. Lovell Jones al 713-563-2764 o el Dr. David Wetter al 713-745-2682. Otros artículos en el número de febrero 2011 de OncoLog:
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