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Cómo controlar las náuseas y los vómitos provocados por la quimioterapia
Para reducir este efecto secundario, es posible emplear varias técnicas.
Las
náuseas y los vómitos son efectos secundarios de algunos tipos de
quimioterapia, pero se puede hacer mucho para prevenir o disminuir
estas reacciones y lograr que usted se sienta más cómodo durante el
tratamiento contra el cáncer.
Por qué se producen las náuseas
Que usted experimente estos efectos secundarios o no depende del tipo
de quimioterapia que reciba, ya que no todos los medicamentos de
quimioterapia causan náuseas o vómitos. Otros factores que afectan las
náuseas y los vómitos son la dosificación de los medicamentos, cómo y
cuándo se los administra, si usted ya ha experimentado náuseas o
vómitos durante la quimioterapia anterior, y otras condiciones médicas
no relacionadas con la quimioterapia. Las náuseas son más comunes que
los vómitos.
¿Por qué la quimioterapia desencadena estos efectos secundarios
desagradables? Las sustancias químicas liberadas durante la
quimioterapia pueden estimular un área del cerebro, llamada la zona
gatillo quimiorreceptora, que reconoce las sustancias químicas como
toxinas. Las náuseas y los vómitos son la reacción del cuerpo a estas
sustancias extrañas.
Cómo combatir las náuseas
Su médico puede recetarle un medicamento contra las náuseas (también
llamado antiemético) para prevenir el malestar estomacal relacionado
con la quimioterapia. Dado que la ocurrencia de náuseas o vómitos
agudos es más probable dentro de las 24 horas de recibir la
quimioterapia, los medicamentos antieméticos por lo general se
administran de 30 a 60 minutos antes de comenzar la quimioterapia. Su
administración puede continuar a intervalos regulares durante varias
horas o hasta días después del tratamiento, ya que con ciertos tipos de
quimioterapia pueden ocurrir náuseas diferidas de 2 a 5 días. Usted
puede recibir un medicamento adicional si sufre náuseas después de la
quimioterapia.
Hay varias otras medidas que usted puede tomar para prevenir o reducir las náuseas relacionadas con la quimioterapia:
Consuma comidas frecuentes en poca cantidad. Trate de comer pequeñas
cantidades de seis a ocho veces al día, en lugar de comer menos veces,
pero en mayor cantidad.
Evite los alimentos grasosos o picantes, y los alimentos con olores
fuertes. Los alimentos fríos y blandos pueden ser más atractivos, ya
que emanan olores menos molestos.
Beba líquidos en abundancia. Trate de beber de 8 a 10 vasos de líquido
al día, preferiblemente entre comidas en lugar de junto a ellas. Pruebe
bebidas refrescantes como agua, jugos de frutas no endulzados, té de
menta y bebidas carbonatadas. Dado que el jengibre suele aliviar las
náuseas, pruebe el té de jengibre o el ginger ale. También se
recomienda consumir caldos, gelatina con sabor, paletas de hielo y
trozos de hielo. Si los olores le provocan náuseas, tal vez le ayude
utilizar una pajita sorbete para beber de una taza con tapa.
Entre comidas, coma refrigerios que reduzcan las náuseas. Estos pueden
incluir alimentos secos, como galletas saladas, pan tostado, cereales
secos o palitos de pan. Chupar caramelos de limón, menta o jengibre
ayuda a muchas personas. Los productos ácidos como los pepinos
encurtidos o los limones suelen ser eficaces para aplacar el estómago
revuelto.
No coma sus alimentos favoritos cuando sienta náuseas. Esto evitará que
más adelante asocie esos alimentos con la sensación de malestar
estomacal.
Cocine y congele comidas antes de comenzar su tratamiento, o pídale a
alguien que cocine para usted. Esto evitará que los olores de la cocina
le provoquen malestar. Comer en un lugar bien ventilado o en el
exterior también reduce los olores de los alimentos.
No se acueste inmediatamente después de comer. Si desea descansar
dentro de los 30 minutos después de haber comido, siéntese o reclínese
con la cabeza elevada.
Determine qué funciona mejor para usted. ¿Cuándo es el mejor momento
para comer y beber? Algunas personas se sienten mejor comiendo un poco
inmediatamente antes de la quimioterapia. Otras se sienten mejor cuando
no comen ni beben nada antes del tratamiento. Cada vez que inicie un
nuevo ciclo de quimioterapia, asegúrese de informar a su médico o
enfermera qué funcionó o no la última vez.
Descanse lo suficiente. Trate de dormir una siesta cuando sienta náuseas.
Distráigase. Tal vez le ayude concentrar su atención en la música, sus
manualidades favoritas, crucigramas, la televisión, la lectura,
rompecabezas o escribir cartas.
Use técnicas de relajación. La meditación y la respiración profunda
pueden ayudarle a controlar las náuseas. Otras intervenciones de la
mente y el cuerpo también han demostrado ser eficaces para algunos
pacientes, por ejemplo, la autohipnosis, la relajación muscular
progresiva, la biofeedback, la imaginación guiada, la desensibilización
sistemática, la acupuntura y la acupresión. Un miembro de su equipo de
cuidado de la salud puede ayudarle a decidir si necesita una o más de
estas técnicas y referirle a un terapeuta capacitado.
No se dé por vencido. A veces son necesarios varios intentos para que
usted y su médico descubran qué funciona mejor para reducir sus
náuseas. Informe a su equipo de cuidado de la salud si está
experimentando náuseas o vómitos, de modo que puedan identificar el
medicamento o la combinación de medicamentos más eficaz para usted, o
sugerir otras técnicas que le hagan sentirse mejor. Recuerde siempre
que sentirse mejor es posible.
– K. Stuyck
Para obtener mayor información, consulte a su médico, visite www.mdanderson.org, o llame a askMDAnderson al 877-632-6789.
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