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Tratamiento de preocupaciones psicológicas para pacientes con cáncer Por Dawn Chalaire
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| “Si podemos recuperar la alegría en la vida de una persona, habremos logrado nuestro objetivo”. |
| – Dra. Anis Rashid |
Pese a
los avances en el tratamiento oncológico ocurridos en los últimos años,
para muchas personas un diagnóstico de cáncer todavía puede parecer una
sentencia de muerte. El mayor estrés genera problemas psicológicos a
muchos pacientes.
“Muchos pacientes con cáncer se sienten abrumados”, dijo la Dra. Anis
Rashid, profesora asociada del Departamento de Psiquiatría en el MD
Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas. “He visto a
pacientes tan angustiados que sienten que se están desmoronando y no
pueden controlar la situación. Esto lleva a una mayor ansiedad”.
En un entorno en el que el objetivo de todos quienes
participan—oncólogos, radiólogos, enfermeras, pacientes y familiares—es erradicar la enfermedad, los problemas psicológicos de un paciente
pueden ser minimizados o ignorados. Sin embargo, según la Dra. Rashid,
la ansiedad y la depresión son factores comunes entre los pacientes con
cáncer y deben considerarse del mismo modo que cualquier síntoma físico
que cause sufrimiento al paciente.
“Tratar estos síntomas es importante para el bienestar general del
paciente”, dijo la Dra. Rashid. “Si los pacientes sufren, es preciso
controlar su dolor. Si no pueden dormir, es preciso lograr que puedan
dormir mejor y, si tienen mucha ansiedad, es preciso tratarla”.
La ansiedad en los pacientes con cáncer
Un diagnóstico de cáncer desencadena ansiedad en el 40% de los
pacientes, dijo la Dr. Rashid. Los síntomas de ansiedad pueden incluir
intranquilidad, irritabilidad, dificultad para dormir o permanecer
dormido, mayor percepción del dolor, y memoria y concentración
deficientes. En los pacientes con cáncer, la ansiedad generalmente es
peor durante los primeros 3 meses después del diagnóstico.
Inicialmente, los pacientes desconocen la etapa de su cáncer o el tipo
de tratamiento que recibirán, y esta incertidumbre puede contribuir a
su ansiedad.
Los pacientes con cáncer también pueden verse abrumados por el volumen
de información que reciben sobre su enfermedad y su tratamiento; esta
información puede provenir de muchas fuentes distintas y, a veces,
contradictorias. Tal exceso de información y, específicamente, la
información contradictoria, puede causar ansiedad. Esta ansiedad les
dificulta aún más procesar toda la información y tomar decisiones de
tratamiento.
Un diagnóstico de cáncer también puede desencadenar un período de gran
conmoción en la vida personal de un paciente. Los cónyuges o parejas de
algunos pacientes no pueden manejar el estrés, y evitan visitarlos en
el hospital o directamente se alejan. Incluso si la pareja permanece
con el paciente, este suele sentirse como una carga, tanto para su
pareja como para sus familiares y amigos. Estos y otros problemas
psicodinámicos deben ser abordados para controlar la ansiedad.
La ansiedad y otros síntomas que angustian a los pacientes son tratados
principalmente con medicamentos. La Dra. Rashid receta ansiolíticos
como lorazepam o clonazepam para el control de la ansiedad a corto
plazo. Si la ansiedad persiste, receta citalopram, escitalopram o
sertralina. Para dormir, suelen recetarse zolpidem o trazodona. Estos
medicamentos cumplen una función muy importante en el control de la
ansiedad, y ofrecen confort a los pacientes. Antes de recetar estos
medicamentos, se habla con los pacientes sobre los posibles efectos
secundarios.
“Mi estrategia es que el paciente no debe sufrir emocionalmente a causa
de dolor, falta de sueño o mayor ansiedad. Hay medicamentos para ayudar
y para controlar estos síntomas”, dijo la Dra. Rashid.
A veces, los enfoques no médicos para manejar la ansiedad—relajación
respiratoria, visualización guiada de imágenes, hipnosis, yoga,
ejercicio y otras estrategias para hacer frente a la situación—pueden
ser tan eficaces como los medicamentos, dijo la Dra. Rashid. Ella habla
con sus pacientes acerca de introducir cambios en su estilo de vida, y
les recomienda hacer comidas frecuentes, con alimentos que proporcionen
nutrición esencial, hacer ejercicio con regularidad, y descansar
adecuadamente. El descanso y la nutrición adecuados mejoran la
capacidad del paciente para pensar y seguir las pautas. Comer
saludablemente les otorga más energía y reduce la fatiga, lo que a su
vez disminuye el estrés y la ansiedad asociada.
Los pacientes con cáncer, e incluso los sobrevivientes de cáncer, jamás
están completamente libres de ansiedad. Según la Dra. Rashid, “sienten
la espada de Damocles permanentemente sobre ellos, dado que el cáncer
puede retornar”. Sin embargo, alrededor de 3 meses después del
diagnóstico, una vez que los pacientes comprenden la magnitud de su
enfermedad y el plan de tratamiento, la ansiedad aguda por lo general
disminuye. Lamentablemente, en el caso de algunas personas, puede
instalarse la depresión.
Depresión
Los signos de depresión incluyen dificultad para dormir, comer
demasiado o muy poco, sensaciones de desesperanza o desamparo, pérdida
de interés en la vida, sentimientos de culpa, falta de energía y falta
de concentración y memoria. Muchos de los mismos medicamentos
utilizados para tratar la ansiedad también se recetan para controlar la
depresión.
Algunos de estos medicamentos, como los inhibidores selectivos de
recaptación de serotonina, pueden demorar de 3 a 4 semanas en hacer
efecto. Mientras tanto, la Dra. Rashid y los demás psiquiatras del
Departamento de Psiquiatría ofrecen apoyo a los pacientes con
medicamentos de acción más rápida para controlar los síntomas y con
psicoterapia.
Durante las sesiones de terapia, los psiquiatras trabajan para establecer una conexión con el paciente.
Según la Dra. Rashid, establecer una conexión y comprometerse con sus
terapeutas puede impedir que los pacientes actúen en función de
impulsos suicidas. “El terapeuta debe colaborar con el paciente”, dijo.
“Mis pacientes acuerdan conmigo que no van a suicidarse y, si sienten
esta tendencia, disponen de múltiples estrategias para hacer frente a
la situación”. A veces, el terapeuta pide al paciente que llene una
caja de zapatos con fotos y recuerdos de buenos momentos. Cuando el
paciente se siente muy deprimido, puede tomar esa caja de zapatos y
observar su contenido. Hacer una lista de las estrategias de
afrontamiento, como pasear al perro o escuchar música, también puede
funcionar para algunos pacientes. La Dra. Rashid añadió que interrogar
a los pacientes sobre el suicidio no instala pensamientos suicidas en
sus mentes; la pregunta debe hacerse para determinar qué tipo de apoyo
necesitan.
Los pacientes con depresión severa pueden desarrollar síntomas
psicóticos: La Dra. Rashid recordó haber tenido una paciente tan
deprimida que creía estar muerta, y así lo creyó durante casi 3
meses.
Obstáculos para el tratamiento
Si bien solo un 5% de los pacientes que son diagnosticados con ansiedad
o depresión relacionadas con el cáncer tienen un diagnóstico
psiquiátrico preexistente, los terapeutas comprueban que vale la pena
preguntarles acerca de problemas psiquiátricos pasados, lo cual incluye
internaciones psiquiátricas y antecedentes de suicidio en la familia.
“Siempre les pregunto ‘¿Cómo fue su infancia?’” dijo la Dra. Rashid.
“La reserva interna de una persona puede ser agotada por traumas
infantiles, incluido el abuso sexual o físico, y alrededor del 50% de
las mujeres que fueron abusadas sexualmente desarrollan depresión”.
En el caso de los pacientes con cáncer avanzado, la depresión, la
ansiedad y el dolor se tratan de manera más agresiva. En estos
pacientes, también es posible utilizar metilfenidato para tratar la
depresión y la fatiga relacionada. En opinión de la Dra. Rashid, los
médicos no deben preocuparse por recetar dosis más altas de estos
medicamentos a los pacientes con enfermedad avanzada, ya que al final
de la vida la principal preocupación es controlar los síntomas.
“Si podemos recuperar la alegría en la vida de una persona, o al menos
ayudarle a vivir su vida en vez de tener una existencia sombría,
habremos logrado nuestro objetivo”, dijo. “Aunque una persona tenga
cáncer, la vida es digna de ser vivida”.
Pasos en la evaluación y tratamiento psiquiátricos de los pacientes en MD Anderson
1 Obtenga la historia completa del paciente, incluidos sus diagnósticos
psiquiátricos y médicos; hábitos de sueño y alimentación; fuentes de
apoyo social; y factores de estrés financieros, personales, u otros.
Con el permiso del paciente, pregunte a los familiares sobre cualquier
cambio en el comportamiento del paciente.
2 Haga análisis de sangre para descartar causas fisiológicas de síntomas psiquiátricos, como la enfermedad tiroidea.
3 Recete medicación, si es necesario. Los inhibidores selectivos de la
recaptación de serotonina (por ejemplo, citalopram o sertralina) se
recetan ampliamente para tratar la ansiedad y la depresión. Los efectos
secundarios de estos medicamentos deben ser explicados detenidamente a
los pacientes y sus familias, y debe advertírseles que se necesita
tiempo para adaptarse a un nuevo medicamento.
4 Programe una cita de seguimiento en 3-4 semanas, y proporcione apoyo
al paciente durante el período de transición, si es necesario. El
seguimiento regular es muy importante. Los pacientes con depresión
reciben un número de teléfono para comunicarse directamente con un
asesor. Los pacientes con depresión severa no deben permanecer solos en
su casa y deben llamar a un asesor o al 911 si tienen pensamientos
suicidas. |
Para obtener mayor información, comuníquese
con la Dra. Anis Rashid a 713-792-7546.
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