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Extraído de OncoLog, agosto 2013, Vol. 58, Nro. 8

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La atención especializada mejora la vida de los pacientes con linfedema de cabeza y cuello

Por Bryan Tutt

Fotografía: Hombre con linfedema del cuello y después de la terapia de linfedema
Paciente durante la evaluación inicial del linfedema de cuello a las 7 semanas de finalizar la quimiorradioterapia para cáncer de la boca (izquierda) y al cabo de 10 meses de terapia de linfedema (derecha).
Un singular programa está produciendo resultados dramáticos en pacientes con linfedema de cabeza y cuello, un efecto secundario del tratamiento del cáncer que puede interferir en la capacidad del paciente de hablar, tragar o respirar.

Generalmente, el linfedema no es doloroso, pero puede causar desfiguración y no hay una cura disponible. En los pacientes con cáncer, el linfedema generalmente es causado por daños a los ganglios linfáticos o cicatrización de los vasos linfáticos luego de cirugía o radioterapia. “Cualquier tratamiento que afecte el sistema de drenaje linfático puede provocar linfedema”, dijo Jan S. Lewin, Ph.D., profesora del Departamento de Cirugía de Cabeza y Cuello y jefa de la Sección de Patología del Habla y Audiología en el MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas.

El linfedema se observa con frecuencia en los brazos de los pacientes tratados por cáncer de mama o las piernas de aquellos tratados por cánceres genitourinarios. El linfedema en la región de la cabeza y el cuello es mucho menos común que el linfedema en las extremidades, y presenta diferentes desafíos para pacientes y médicos.

Los efectos del linfedema de cabeza y cuello no son simplemente cosméticos. Cuando afecta los labios, la lengua, los ojos o la garganta, los problemas funcionales pueden ser graves e incluso potencialmente mortales. La hinchazón de la cara, la boca y el cuello puede impedir sustancialmente hablar y tragar. La hinchazón alrededor de los ojos puede afectar la lectura, la escritura e incluso la capacidad de caminar. Cuando el linfedema afecta las vías respiratorias, puede provocar dificultad para respirar. Las consecuencias emocionales—frustración, vergüenza e incluso depresión—también pueden ser considerables.

Manejo del linfedema

Fotografía: Prenda de compresión para linfedema de cabeza y cuello
Las prendas de compresión ayudan a maximizar el drenaje linfático y son una parte integral de la terapia descongestiva completa en la mayoría de los pacientes con linfedema de cabeza o cuello.
La terapia descongestiva completa es el parámetro por excelencia para el tratamiento del linfedema. Su objetivo es desplazar el líquido linfático desde las zonas congestionadas a través de vías no deterioradas. Esta terapia combina drenaje linfático manual, que usa un masaje suave para facilitar el movimiento del fluido; terapia de compresión, que impide que el líquido vuelva al área congestionada; ejercicios dirigidos a mantener la elasticidad de los tejidos; y cuidado de la piel, para prevenir infecciones.

Aunque a menudo el linfedema es tratado por terapeutas físicos, terapeutas ocupacionales o masajistas con capacitación especializada, muchos de estos terapeutas certificados en linfedema nunca atenderán un paciente con linfedema de cabeza y cuello.

“El linfedema de las extremidades es el área de especialización de terapeutas físicos u ocupacionales. Cuando se produce en la región de la cabeza y el cuello, a menudo afecta la capacidad de hablar, tragar o respirar, y su tratamiento requiere un conjunto de conocimientos singulares”, dijo la Dra. Lewin. Ella consideró que los resultados del tratamiento del linfedema de cabeza y cuello podrían verse mejorados capacitando a patólogos del habla como terapeutas de linfedema certificados. El motivo es que los patólogos del habla ya están familiarizados con la anatomía y la fisiología de la cabeza y el cuello, y probablemente ya estén tratando pacientes con disfunción del habla y la deglución.

El programa de linfedema de cabeza y cuello del Departamento de Cirugía de Cabeza y Cuello comenzó en 2006 y ahora cuenta con dos patólogos del habla que son terapeutas de linfedema certificados: Brad Smith y Leila Little. Ambos proporcionan evaluación y tratamiento a pacientes referidos por médicos de MD Anderson o por médicos ajenos a la institución, así como a pacientes autorreferidos que han sido diagnosticados con el linfedema de cabeza y cuello.

El programa de manejo de linfedema de cabeza y cuello de MD Anderson consiste en el tratamiento de pacientes ambulatorios provisto por un terapeuta de linfedema certificado, combinado con un programa de tratamiento autodirigido que el paciente puede realizar en su hogar. Aunque algunos pacientes asisten a visitas de rutina como pacientes ambulatorios, la mayoría puede manejar su linfedema en su hogar después de una a tres visitas y volver en 4 a 6 semanas para una evaluación de seguimiento. “La posibilidad de acceder fácilmente a la región de la cabeza y el cuello permite que gran parte de la terapia se realice en el hogar, una característica que mejora la adherencia del paciente al régimen de tratamiento”, dijo el Sr. Smith.

Fotografía: Hombre después de cirugía de laringe y después de la terapia de linfedema
Paciente durante la evaluación inicial del linfedema a las 6 semanas de una operación para extirpar un cáncer de laringe (izquierda) y al cabo de 5 meses de terapia de linfedema (derecha).
Fotografía: Hombre con linfedema de cabeza y cuello y después de la terapia de linfedema
Paciente previamente tratado por cáncer en sitios múltiples de la cabeza y el cuello durante la evaluación inicial del linfedema a las 6 semanas de una hemimandibulectomía (izquierda) y al cabo de 6 meses de terapia de linfedema (derecha).
Durante su visita inicial, además de recibir el drenaje linfático manual, la mayoría de los pacientes reciben prendas de compresión para maximizar el drenaje en las zonas inflamadas (vea la foto de la derecha). A pesar de que algunos pacientes requieren prendas hechas a la medida, estas suelen ser costosas y no siempre son cubiertas por el seguro. La Sra. Little dijo que las prendas de compresión estándar, que son menos costosas, generalmente pueden ser modificadas para adaptarse a los pacientes. Además, agregó que estas prendas personalizadas son cómodas y pueden usarse mientras se duerme si es necesario.

Mejoras a largo plazo

“La mayoría de nuestros pacientes dicen que la hinchazón es peor cuando se levantan por la mañana, pero que mejora a lo largo del día. Es lo contrario a lo experimentado por pacientes con linfedema de las extremidades, cuya hinchazón aumenta a lo largo del día”, dijo el Sr. Smith. “Esta es la razón por la cual el manejo de la hinchazón de brazos y piernas es a menudo un proceso de toda la vida. Por el contrario, los pacientes con linfedema de cabeza y cuello a menudo responden rápidamente y evitan la necesidad de realizar un tratamiento de por vida”.

Según la Dra. Lewin, no hay una medida estándar objetiva para evaluar los resultados del tratamiento en pacientes con el linfedema de cabeza y cuello. En su lugar, se usan fotografías y cintas de medición para documentar los cambios a lo largo del tratamiento. “Nuestros datos de los últimos seis años muestran que más de la mitad de los pacientes presentan mejoras en su primera visita de seguimiento, y más del 70% evidencia una reducción general del linfedema, siempre que el paciente cumpla con el programa de tratamiento, independientemente de que se administre a pacientes ambulatorios o en el hogar”, dijo.

El Sr. Smith dijo: “En pacientes con edema leve, podemos casi eliminar la hinchazón en 6 meses. En los pacientes con cicatrización grave y más hinchazón, puede llevar más tiempo. Aun si no podemos eliminar la hinchazón, casi siempre podemos obtener alguna mejora”.

Aunque el manejo del linfedema primero debe intentarse con una terapia descongestiva completa, la Dra. Lewin dijo que la cirugía es una opción para pacientes con linfedema de cabeza y cuello crónico grave cuando los métodos convencionales de tratamiento son ineficaces.

La Sra. Little agregó que se obtienen mejores resultados a largo plazo cuando el linfedema es tratado en sus etapas incipientes, antes de que el tejido se vuelva fibrótico. Por lo tanto, los pacientes cuyo edema no se ha resuelto en 4 a 6 semanas luego de completar el tratamiento para el cáncer de cabeza y cuello deben ser referidos para su evaluación. “Por lo general, se dispone de opciones de tratamiento”, dijo. “El linfedema no es una enfermedad que el paciente deba aprender a tolerar”.

RECURSOS ADICIONALES

Smith BG, Lewin JS. Lymphedema management in head and neck cancer. Curr Opin Otolaryngol Head Neck Surg. 2010;18:153–158.

The University of Texas MD Anderson Cancer Center. Lymphedema specialists tackle post-surgery swelling [video]. 2013.

Para obtener mayor información, llame a la Dra. Jan S. Lewin al 713-745-2309.

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