OncoLog: Informe para médicos. El informe del M. D. Anderson para médicos, sobre los avances en el tratamiento y la investigación sobre el cáncer.

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Extraído de OncoLog, febrero 2004, Vol. 49, No. 2

A pesar de sus inconvenientes, aún se recomienda la mamografía: Los investigadores buscan biomarcadores que mejorarían la conformidad de las pacientes y la certeza de los chequeos para detección precoz

por Katie Prout Matias

Hay que reconocer que los chequeos para detección precoz del cáncer son a menudo inconvenientes y molestos, pero durante años los expertos han argumentado que la contrapartida es un menor riesgo de muerte. En realidad, las tasas de mortalidad para los cánceres comunes, como el de mama y colon han declinado desde que estos chequeos se hicieron rutina. Sin embargo, aún uno de los «patrones oro» de estos exámenes, la mamografía, se ha visto envuelta en un reciente remolino de controversia mientras los expertos debaten su verdadera capacidad para prevenir la muerte.

La mamografía se ubica al frente de los debates sobre los chequeos para detección precoz del cáncer. Numerosos estudios han mostrado que la supervivencia relacionada con el cáncer es mejor entre las mujeres chequeadas y los expertos han estado de acuerdo durante años en que la mamografía salva vidas. La controversia empezó en el 2000 cuando un estudio danés cuestionó la validez de cinco de ocho estudios aleatorios apoyando los beneficios de la mamografía. A pesar de que las revisiones posteriores hallaron que cuatro de los cinco estudios no tenían errores, el debate persiste de alguna forma u otra. Debido a que la «calidad de evidencia» en muchos estudios clínicos varía y sus resultados son contradictorios, aún el National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer) ha dicho que «la existencia de los beneficios (de la mamografía) es incierta».

Además de la eficacia total, algunos de los problemas planteados tienen que ver con tasas de falsopositivo e intervenciones innecesarias, tasas de falsonegativo, el uso de la mamografía en mujeres jóvenes, tratamiento excesivo del carcinoma ductal in situ (CDIS) y exposición a la radiación.

Cada vez que una mujer se somete a una mamografía, hay un 11% de posibilidad de que el resultado sea falsopositivo, lo cual no solo causa una ansiedad innecesaria sino que además puede conducir a estudios adicionales costosos, con imágenes y biopsias. Después de 10 chequeos, el riesgo aumenta al 50%. Las buenas noticias son que estudios han mostrado que las mujeres que han tenido un resultado falsopositivo muestran una mejor disposición de cumplir con un régimen de chequeos. Por otro lado, del 10 al 30% de los cánceres de mama presentes al momento del chequeo no son captados por la mamografía. Si un síntoma de mama ocurre después de un resultado falsonegativo, es menos posible que tanto la mujer como su médico lo evalúen propiamente.

La sabiduría de chequear a las mujeres cuarentonas, en particular, ha sido cuestionada. El cáncer de mama tiende a crecer más rápidamente en las mujeres jóvenes, pero debido a que sus mamas son radiográficamente más densas, es más probable que la mamografía no detecte el cáncer. Con todo, muchos creen que hay beneficios en chequear a esta población. «Aún el estimado más conservativo es que se puede cortar el riesgo de muerte en un 20%», dijo el Dr. Aman U. Buzdar, profesor en el Departamento de Oncología Médica de Mama en el M. D. Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas.

Otra preocupación con la mamografía es el tratamiento excesivo del CDIS, responsable del 18% de todos los cánceres de mama y del 30% de todos los cánceres de mama detectados con mamografía. Muchas mujeres reciben tratamientos agresivos contra el CDIS, incluyendo mastectomía y terapia con tamoxifen, a pesar de que muchos casos de CDIS nunca avanzan. «El problema aparece, muchas de estas mujeres podrían morir de otras causas, y este cáncer podría no volverse invasivo», dijo el Dr. Buzdar. «Sin embargo, la información proveniente de algunos estudios muestra que si se extirpa y no se trata adecuadamente, muchas veces el cáncer va a regresar. Las tasas de recurrencia llegan hasta el 27%. En estos pacientes, más de la mitad de las veces, cuando el cáncer retorna es invasivo. Lamentablemente, no tenemos ningún examen que podamos hacer y decirle a una mujer: «Usted tiene CDIS; si no hace nada va a vivir una vida normal. Razón por la cual le ofrecemos terapia a todos estas pacientes».

Un último problema es que la mamografía expone tejidos sensibles a la radiación. Se sabe que esta exposición es un factor de riesgo para el cáncer de mama; sin embargo, para las mujeres mayores de 40 años, los beneficios de una mamografía anual parecen contrarrestar cualquier riesgo de radiación ionizante. A pesar de estas preocupaciones, no se puede negar que la mamografía es beneficiosa para las mujeres mayores; reduce la mortalidad relacionada con cáncer de mama entre un 20 y 30%. «La evidencia es bastante fuerte para sugerir que si se emplea la mamografía adecuadamente, se puede cortar el riesgo de muerte sustancialmente», dijo el Dr. Buzdar.

La Dra. Therese Bevers, profesora adjunta en el Departamento de Prevención Clínica del Cáncer y directora del Centro de Prevención del Cáncer, cuya área de pericia es la prevención del cáncer de mama, está de acuerdo: «Yo pienso que en conjunto existe evidencia de los beneficios de la mamografía», dijo.

Otra técnica común de chequeo que está siendo atacada es el autoexamen de mama (BSE, por su sigla en inglés). Un estudio chino de 266 064 mujeres halló que las mujeres que aprendieron a realizar un autoexamen tuvieron las mismas tasas de mortalidad que otras mujeres. Varios estudios menores también indicaron que el BSE no baja el riesgo de cáncer en fase avanzada o de muerte. «Con el BSE, pienso que el problema ha sido la falta de entendimiento de lo que los estudios han probado», dijo la Dra. Bevers. «El estudio no mostró que el BSE no era beneficioso. El estudió mostró que enseñarle una técnica a las mujeres para practicar el BSE no era beneficioso. No necesitamos gastar dinero en tarjetas para la ducha porque las mujeres no necesitan el recordatorio, no necesitan algo visual sobre cómo hacerlo. Van a encontrar un bulto sin ese objeto visual o recordatorio. Pero yo pienso, y creo que la mayoría de los expertos están de acuerdo, que las mujeres tienen que ocuparse de su salud. Deberían saber como se sienten sus mamas y reportar cualquier problema».

Para alentar a las mujeres a superar sus temores y dudas sobre los chequeos para detección precoz de cáncer de mama, la Dra. Bevers sugiere que los médicos informen a sus pacientes sobre las opciones de tratamiento, incluyendo la terapia de conservación de mama. También sugiere que los médicos tomen la iniciativa de hacer las citas para los pacientes. «Muchas veces, la paciente no dirá no si ya tiene hecha la cita», dijo la Dra. Bevers.

La Dra. Bevers y otros científicos en el M. D. Anderson están investigando nuevas técnicas menos invasivas que algún día podrán mejorar la conformidad del paciente y la precisión de los chequeos. La Dra. Bevers imagina que en el futuro, usando epidemiología molecular, los investigadores podrán identificar mujeres que tienen ciertos marcadores de cáncer de mama mediante análisis de sangre, salvando a las que no los tienen de la mamografía. «Tenemos el examen del PSA (antígeno específico de la próstata) para chequear el cáncer de próstata. Sería bueno tener un examen de sangre similar para las mujeres, que nos dijera quién necesitaría un mamograma», dijo la Dra. Bevers.

En estos estudios, los investigadores están analizando varios biomarcadores, incluyendo la lisofosfatidilcolina, que es similar a un biomarcador que está siendo usado para la detección precoz de cáncer de ovario. Niveles elevados en la sangre podrían indicar que una paciente presenta mayor riesgo de cáncer de mama. No obstante, los estudios son muy preliminares. «Nunca podríamos implementar algo en contrapartida o como reemplazo de la mamografía hasta que hayamos realizado un estudio clínico en gran escala que siguiera a las mujeres durante un período de tiempo extenso. Todavía estamos tratando de conseguir suficientes datos preliminares para decir que vale la pena hacerlo en una población mayor con riesgos específicos», dijo la Dra. Bevers.

Pautas para chequeos para detección precoz de cáncer de mama del M. D. Anderson Cancer Center*

  • Autoexamen de mama a partir de los 20 años (opcional)
  • Examen clínico de mama cada uno a tres años de los 20 a los 39 años
  • Mamograma anual y examen clínico de mama a partir de los 40 años (trate de incluir el examen clínico junto con la cita para el mamograma)
  • Para las mujeres con mayor riesgo de cáncer de mama, los chequeos pueden empezar antes y pueden ser necesarios más frecuentemente.
*Actualizadas en septiembre 2003

Si desea más información sobre este tema o si tiene preguntas acerca de los tratamientos, programas o servicios del M. D. Anderson, llame a la Línea de Información (800) 392-1611 (en los Estados Unidos) o al (713) 792-3245 (en Houston y afuera de los Estados Unidos).

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