OncoLog: Informe para médicos. El informe del MD Anderson para médicos, sobre los avances en el tratamiento y la investigación sobre el cáncer.

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Extraído de OncoLog, agosto 2010, Vol. 55, Nro. 8

Visita a domicilio: Comprender los beneficios y los riesgos del masaje

Promocionado desde hace mucho tiempo como una manera de aliviar las tensiones musculares y promover la relajación, el masaje se emplea actualmente para aliviar algunos de los efectos secundarios del cáncer y de su tratamiento. Como terapia complementaria, el masaje ayuda la circulación, restaura la energía y mejora el bienestar emocional.

Se ha demostrado que el masaje disminuye la fatiga, el dolor, la ansiedad y las náuseas que los pacientes con cáncer padecen con frecuencia, según el Dr. Ki Y. Shin, médico especialista en rehabilitación y profesor adjunto en el Departamento de Cuidados Paliativos y Medicina de la Rehabilitación del MD Anderson Cancer Center. A pesar de que no es un tratamiento para el cáncer, el masaje parece aliviar los síntomas de la enfermedad y ayudar a que los pacientes manejen los efectos secundarios del tratamiento. Puede mejorar la satisfacción con las estadías en el hospital y mejorar la calidad de vida, dijo el Dr. Shin.

Tipos de masaje

El masaje ha existido durante siglos. Teniendo su origen en la medicina tradicional china, también se le empleó en alguna vez para tratar enfermedades en Japón e India y también en Egipto, Grecia y Roma antiguos. El masaje puede realizarse mientras el paciente está sentado en una silla, recostado en una camilla o acostado en una cama de hospital.

El masaje es una terapia de manipulación en la cual los grupos musculares del paciente se tocan con suavidad, se amasan o se estiran. Entre las varias formas de masaje se encuentra el masaje sueco, el cual es muy popular en los Estados Unidos y emplea técnicas de amasado para mejorar la circulación o toques largos y suaves para transmitir calma a la piel. El masaje de tejido profundo se concentra en las áreas musculares que se encuentran a mayor profundidad.

Otro tipo de masaje es el drenaje linfático manual, que emplea una ligera presión con movimientos rítmicos suaves con el fin de aumentar el flujo del líquido linfático hacia fuera de los tejidos inflamados. El U.S. National Cancer Institute (Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos) considera que esta forma de masaje es una terapia eficaz para el linfedema, que consiste en la retención de proteínas y agua en los tejidos que puede resultar del tratamiento para el cáncer. Debido a los posibles efectos secundarios y lesiones, las técnicas de masaje del drenaje linfático manual deben ser realizadas solamente por un profesional médico que tenga habilitación y capacitación específica relacionada con el linfedema.

Quiénes no deben recibir el masaje

Los pacientes con ciertos problemas de salud podrían ser lesionados al recibir un masaje. Los que no deberían someterse a la terapia de masaje, dijo el Dr. Shin, incluye a los pacientes con coagulación sanguínea, fracturas o enfermedad activa en la zona a ser masajeada. Los pacientes que estén tomando medicamentos anticoagulantes o que tengan un número bajo de plaquetas, metástasis a nivel óseo o ciertos trastornos sanguíneos no deben someterse al masaje de tejido profundo. Un conjunto variado de otras afecciones, como la fragilidad cutánea luego de un tratamiento de radiación o de quimioterapia, infecciones, metástasis ósea, exceso de líquido alrededor de los pulmones o linfedema, posiblemente necesite ajustes en la terapia de masaje.

El masajista

Es importante que una persona con cáncer elija un masajista que tenga capacitación en las necesidades especiales de los pacientes con esta enfermedad, dijo el Dr. Shin. Dicho terapeuta analizará a cada persona para determinar si el masaje es apropiado y, si es necesario, modificará el masaje de acuerdo a la afección del cliente. Esto posiblemente implique, por ejemplo, reducir la presión que ejerce el masajista al hacer el masaje para no irritar los tejidos inflamados del cliente o evitar áreas próximas a un tumor o una incisión quirúrgica. Es de vital importancia que un masajista consulte con el oncólogo del paciente antes de aplicar el tratamiento y también es importante que los médicos sepan si un paciente se está sometiendo a una terapia complementaria.

Otros recursos

Si desea encontrar un masajista habilitado que tenga experiencia en trabajar con pacientes con cáncer, comuníquese con la American Massage Therapy Association (Asociación Americana de Terapia de Masaje) llamando al 1-877-905-2700, o visite el sitio Web de la asociación en www.amtamassage.org. Visite www.mdanderson.org/cimer para obtener información sobre estudios acerca del masaje realizados en pacientes con cáncer.

K. Stuyck

Para más información sobre este tema o si tiene preguntas sobre los tratamientos, programas o servicios del MD Anderson, llame a askMDAnderson al (877) MDA-6789.

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